El Incar recogerá de forma continua muestras de carbón de la playa durante un año

Aurelio Martín y Fernando Rubiera, tras la firma. / CAROLINA SANTOS
Aurelio Martín y Fernando Rubiera, tras la firma. / CAROLINA SANTOS

El estudio encargado por el Ayuntamiento deberá determinar, «con la colaboración de El Musel», la procedencia. Costará 14.000 euros

EUGENIA GARCÍAGIJÓN.

El pasado 28 de mayo, este periódico se hacía eco de la presencia de una «enorme mancha de carbón» sobre el arenal de San Lorenzo, una imagen que reaparece de forma periódica en la principal playa gijonesa desde antes de 1955. Fue entonces cuando el Consistorio encargó al Instituto Nacional del Carbón (Incar) -hoy adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas- un primer estudio sobre la procedencia. Ayer, el concejal de Movilidad y Medio Ambiente, Aurelio Martín, y el director del Incar, Fernando Rubiera, dieron un paso más hacia la consecución de una respuesta definitiva a esta recurrente pregunta al firmar el contrato del 'Estudio petrográfico de muestras de carbón recogidas en la playa de San Lorenzo y elucidación de su posible procedencia'.

Un proyecto que tendrá un coste de 14.000 euros y una duración (prorrogable) de un año, a lo largo del cual «cada vez que aparezca carbón en la playa el Incar o, en su defecto, el propio Ayuntamiento tomará muestras de manera sistemática y con una localización precisa». Éstas serán lavadas con agua dulce y secadas para la preparación de pastillas petrográficas que permitirán realizar en el microscopio un análisis de composición de estas muestras carbonosas que determinará si es solo carbón o incluye otros componentes orgánicos como coque o grafito. La investigación tratará de determinar si el carbón es unitario o mezcla y, de darse esta última situación, averiguar exactamente qué carbones hay mezclados.

Los resultados, según refleja el contrato, serán interpretados y comparados con la información proporcionada a partir de los archivos de la Autoridad Portuaria de Gijón «o de la institución pertinente» que contenga información sobre la carga que llevaba el granelero 'Castillo de Salas' cuando se hundió en 1986. Tal y como se puede leer en el documento, sería igualmente «conveniente disponer de toda la información necesaria sobre movimientos de graneles carbonosos en El Musel». «Solicitaremos la colaboración de éste y otros entes para poder comparar y ver realmente de dónde proceden las manchas e incluso cuantificarlas», abundó Rubiera.

Confidencial

La investigadora responsable será Isabel Suárez-Ruiz, quien ya dirigió estudios previos («no tan exhaustivos», según el director del Incar) sobre el problema de contaminación en el litoral que vincularon la presencia del carbón que llega a la playa con los graneles de El Musel. Su equipo deberá presentar un informe preliminar en un plazo máximo de cuatro meses, un segundo informe dentro de ocho y el informe final transcurrido un año. Las conclusiones serán, salvo que el Consistorio decida hacerlos públicos, confidenciales.