«Aunque sufres, los nervios te hacen cantar a tope»

«Aunque sufres, los nervios te hacen cantar a tope»
Isaac Sierra. / NEL ACEBAL

«Tengo un repertorio de canciones antiguas de mucha dificultad, de las pocas que pueden lograr un diez en las finales»

IVÁN OTERO GIJÓN.

Enamorado de la canción asturiana, Isaac Sierra (Viriu, Parres, 1983) lleva cinco años consecutivos ganando «el concurso más antiguo de tonada», el de Gijón que organiza EL COMERCIO. El domingo, a mediodía, Isaac regresará a la plaza Mayor para recoger su premio.

-¿Hay mucha diferencia de nivel entre los cantantes?

-No, cada uno tiene su repertorio y el jurado valora mucho la dificultad de las canciones que se cantan. El segundo y tercer clasificado (Carlos Velasco y Adolfo Uría) son dos cantantes muy buenos a la gaita e interpretaron dos temas muy difíciles. Pero yo tengo un repertorio para las finales de canciones antiguas de mucha dificultad como 'La salida del Sella' o 'Pasé el puertu Payares', que son muy puntuables, de las pocas que en una final pueden llegar al diez. Si interpretas canciones de cierta dificultad tienes ventaja. Pero diferencia de nivel, no. Los otros dos que quedaron en el podio tranquilamente podían haber ganado.

-¿Qué sensaciones tuvo?

-Muy buenas, porque la temporada es muy larga y este era el último concurso para cerrar un año en el que llevo compitiendo sin parar. Y la garganta cansa, el tiempo es a veces inestable, tienes gripes, catarros... Pero tuve la suerte de que el concurso me respetó los dos días. Llegué muy bien preparado de voz y en ambas jornadas no tuve ningún problema de garganta. Tuve esa suerte y estuve muy bien. Entonces, tras la satisfacción y alegría de verme muy bien y ganar este concurso, el más antiguo de canción asturiana, no tengo palabras para decir como estoy.

-¿De que manera influyen los nervios a la hora de salir al escenario?

-Es una cosa con la que tiene que aprender a vivir todo el que quiera dedicarse a cantar. La responsabilidad cuando vas a una final es grandísima. A la mínima que tengas un tropiezo pierdes el concurso. Pero es bueno tenerlos porque si subes al escenario como si estuvieras viendo la televisión, como yo digo, tarde o temprano pierdes adrenalina porque no tienes esa tensión que te mantiene arriba y que te hace cantar a tope. Los nervios son malos porque sufres mucho pero por otro lado son buenos, porque te mantienen en tensión y te obligan a estar pendiente de no fallar y a no descuidarte.

-¿De dónde viene su afición?

-Es una parte muy importante para mi porque mis abuelos cantaban muy bien canción asturiana. Cuando tenía siete años mi abuelo materno cantaba muchísimo y me enseñó algo. Luego mis padres eran dos grandes cantantes aunque no se dedicaron a ello profesionalmente. Y cuando iba siendo más grande mi padre me compraba cintas. Hasta que un día estaba con un amigo que también canta, y que fue el que me empezó metiendo, y conocí al profesor que tengo, a Narciso Fernández. Es quien me fue orientando y enseñando y el que me ha llevado a día de hoy a donde estoy, a ganar concursos. Pero lo más importante, de mis abuelos y mis padres.

-¿Se ve con ilusión para seguir?

-Sí, llevo cinco años y estoy igual que el primer día. Tengo ilusión porque me gusta muchísimo. El día de la final estaba más nervioso que el primero que me subí a un escenario o lo mismo. Cuando empiecen otra vez los concursos en noviembre los afrontaré con la mayor ilusión y me apuntaré a todos los que pueda.

 

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