El juez llama a declarar a un amigo de Germán como autor de una agresión a Imad

Concentración en apoyo a Germán, en octubre de 2017. / P. CITOULA
Concentración en apoyo a Germán, en octubre de 2017. / P. CITOULA

Se trata de un compañero que estaba con el camarero cuando fue atacado brutalmente por un grupo de jóvenes en una zona de ocio

OLAYA SUÁREZGIJÓN.

El juez que instruye la causa por la agresión a Germán Fernández, perpetrada en julio de 2017 en Fomento, ha citado a declarar en calidad de imputado a uno de sus amigos que le acompañaba aquella noche. Está acusado de un delito de lesiones a Imad A., uno de los procesados que permanece en prisión por el ataque al camarero que le provocó graves lesiones neurológicas.

Será hoy cuando el amigo declare ante el juez para explicar los hechos. Imad A. le denunció por haber iniciado una discusión y agredirle. Llegó a aportar un parte de lesiones. De forma inicial esa denuncia fue archivada, si bien posteriormente se estimó el recurso presentado y ha deberá comparecer como investigado.

Germán estaba con él y con otros compañeros de trabajo, disfrutando de la noche de verano después de acabar su jornada laboral en una sidrería de Poniente. Se encontraron con el grupo de los agresores en un bar y una vez en la calle, se produjo la agresión al joven de 24 años. Los atacantes huyeron antes de que llegase la Policía, dejando a la víctima inconsciente y con un daño cerebral de extrema gravedad. Permaneció en la UCI del HUCA más de un mes y aún a día de hoy continúa acudiendo a diario a rehabilitación.

Las investigaciones policiales iniciadas en ese mismo momento posibilitaron la detención de ocho jóvenes que participaron, en menor y mayor medida según el juez, en el violento episodio.

Cuatro de los imputados permanecen desde entones en el centro penitenciario de Asturias. Son Imad A. (de 20 años y natural de Marruecos); Yeray V. R. (de 21 y vecino de Gijón), Jorge A. (de 21 y vecino de Gijón) y Rubén A. H. (de 19 y residente en El Entrego). Este último se autoinculpó como autor del puñetazo que tumbó a Germán y le hizo golpearse la cabeza contra el suelo. En la investigación de la Policía Nacional, Rubén A. H. ya era considerado uno de los principales sospechosos, si bien en su primera declaración ante el juez negó su participación. Meses después, pidió de forma voluntaria volver a declarar en la fase de instrucción y cambió su versión inicial para confesar el ataque.

El equipo forense que evaluó el estado actual de Germán consideró que las lesiones sufridas lo han convertido en «un gran dependiente». El informe, aportado ya a la causa, detalla que no puede llevar una vida autónoma y que necesita ayuda constante para sus funciones básicas. El juicio está aún pendiente de señalar.