«Te voy a descuartizar y a meter los trozos en la nevera»

«Te voy a descuartizar y a meter los trozos en la nevera»
CAROLINA SANTOS

La septuagenaria acusada de maltratar y 'desplumar' a un hombre al que conoció en un baile en Gijón negó hoy los hechos en el juicio en la Audiencia Provincial

Olaya Suárez
OLAYA SUÁREZGijón

Fiscal: «¿Cómo explica usted que las cuentas de Félix pasasen en cinco meses de tener unos 90.000 euros a cero?»

Acusada: «Pues porque nos dedicamos a vivir: a salir, a cenar, a ir al baile, a seguir a una cantante que nos gustaba (Yoli del Río)... en resumen, queríamos aprovechar el tiempo».

La Sección Octava de la Audiencia Provincial, en Gijón, acogió hoy la primera sesión del juicio a M. A. A. C., una mujer septuagenaria, natural de Siero, acusada de maltratar psicológica y físicamente a su novio y apropiarse de sus ahorros y de su pensión. Según las acusaciones pública y particular lo desplumó yd una vez que se acabó el dinero, le obligó a dormir en el suelo, le quitó las llaves de casa, le restringía la comida y le retiró el teléfono móvil para que no pudiera comunicarse con nadie. Supuestamente, le aisló de sus hijos y de sus amistades y le amenazaba incluso con matarle. «Te voy a descuartizar y a meter los trozos en la nevera», le decía, según el escrito del ministerio fiscal.

En la declaración que realizó ante el tribunal, la procesada lo negó todo. «Para nada le insulté ni le pegué y todo ese dinero lo gastamos juntos, el coche que está a mi nombre fue un regalo suyo y el crédito de 10.000 euros para financiar un negocio de mi hija fue cosa de él, yo ni lo sabía«, se escudó la mujer. La fiscalía solicita para ella una condena de cinco años de prisión. Al parecer, anteriormente había sido detenida en Pola de Siero por hacer pagos con una tarjeta de crédito de un anciano. «Aquello fue todo un malentendido», acertó a decir.

Sobre los cargos que ahora pesan sobre ella, remarcó que «jamás le aislé de nadie, fue él el que no quiso más usar su teléfono móvil y dormía en una cama pequeña porque yo tenía las costillas rotas y tenía que dormir sola«. »Mi casa estaba siempre abierta, de fiesta para todos«, añadió.

El denunciante declarará mañana en la segunda sesión del juicio. Los testigos que hoy pasaron por la sala de vistas, amigos de la pareja, coincidieron al afirmar que «los primeros meses entre los dos fueron buenos, pero cuando se acabó el dinero ella empezó a tratarle mal, a insultarle, zarandearle y a llamarlo 'hijo de puta, marrano y cosas así...'«. »Lo dejaba encerrado en casa y decía: hay que encerrar al perro«, relataron.

Fueron sus amigos y sus hijos los que a mediados de 2017 decidieron llamar a la Policía para que acudiese a liberar al hombre. «Sacadme de aquí, por favor», dijo cuando fue interceptado en la calle en compañía de M. A. A. C., en una de las pocas ocasiones que salía.

 

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