Malestar vecinal en El Polígono por el «mal uso» del circuito ciclista aún en obras

Gente en el interior del circuito, pese a que la obra sigue vallada. / E. C.
Gente en el interior del circuito, pese a que la obra sigue vallada. / E. C.

Piden más seguridad para evitar que se entre con motos o para hacer botellón y alertan de desperfectos en los trabajos ya realizados

I. VILLAR

Los vecinos de El Polígono han reclamado al Ayuntamiento un refuerzo de la seguridad en la obra de construcción del nuevo circuito ciclista que se está construyendo en el barrio para la práctica de la modalidad de 'pump track', que permite recorrerlo sin necesidad de dar pedales, únicamente con el impulso de sus pendientes y peraltes. Según aseguran, es habitual la presencia de gente dentro del recinto para recorrerlo con motos o para practicar el botellón.

«¿Se imaginan que haya gente corriendo por el Kilometrín en obras o que acceda a Tabacalera?», reprochan los representantes vecinales del barrio a los responsables de Obras Públicas en su último escrito, en el que lamentan que «las vallas se caen, a veces sobre el propio carril bici de Puerto de Vegarada, por la acción del aire y porque no hay ninguna sujeción entre ellas. Bastaría con amarrarlas y poner una puerta con candado para controlar los accesos». Añaden que en los últimos días han llegado a ver dentro del circuito «a gente con una pala y un pico» y cuentan que por precaución se ha indicado a los miembros de la comisión de voluntarios creada para hacer seguimiento de la obra «que no intervengan y eviten enfrentamientos personales con estas personas».

Añaden a estas quejas sobre la falta de seguridad las referentes a la existencia de «desperfectos» en la obra, que creen que deberían haberse reparado en los últimos días sin lluvias. También Xixón Sí Puede reclamó ayer al Ayuntamiento que ponga todos los medios a su alcance «tanto para que el uso del circuito esté regulado y adaptado a su finalidad como para terminar cuanto antes su construcción».

En la comisión de Urbanismo celebrada esta semana el concejal de Mantenimiento y Obras de Infraestructuras, Manuel Arrieta, presentó un informe que indica que las obras «tienen firmada un acta de recepción fallida por la aparición de desperfectos durante el temporal de lluvias». La empresa constructora tiene un mes para su reparación, pero «debido a la calidad del terreno es necesario que se estabilice el tiempo para poder trabajar».

El documento indica que «al estar pendiente la recepción, el entorno de la obra permanece vallado, con carteles que indican que no se utilice. La empresa revisa el estado del vallado de forma habitual y ha cursado avisos a la Policía Local, invitando a los ciudadanos que acceden a la obra a abandonarla por no estar autorizados». Añade que la retirada del cierre, al no estar anclado al suelo, «se puede realizar con facilidad» y que todos los accesos «son intencionados y en ningún caso accidentales».

Temas

Gijón