De la manzana se aprovecha todo

Monserrat Rodríguez muestra -con agua- el funcionamiento de su escanciador manual, una de las novedades de este año. / CAROLINA SANTOS

Desde velas a dulces, pasando por ginebra o escanciadores. La Fiesta de la Sidra Natural empezó ayer con el Mercadín en el muelle y continuará hasta el domingo con múltiples actividades

ANA RANERA

La Fiesta de la sidra natural comenzó ayer con la inauguración del Mercadín de la sidra y la manzana en los Jardines de la Reina. El mercado tiene como particularidad que todos los productos que allí se venden están elaborados con, al menos, un 23% de manzana, algo que hace que los artesanos se vean obligados a agudizar el ingenio durante todo el año para sorprender a los clientes cuando empieza esta particular cita veraniega.

En los puestos, que estarán abiertos hasta el domingo, predomina la gastronomía, especialmente en forma de dulces. Esta comparte espacio con gran variedad de productos como la sidra dulce, los gin tonics de manzana, la bisutería, la joyería y los cosméticos. Todos los artesanos participantes coincidían ayer en sus conversaciones en lo positivo que resulta para ellos mantener esta ubicación, en detrimento del Campo Valdés, la otra opción que se barajó para llevar el mercado en caso de que hubiera obras en los Jardines de la Reina. «Este sitio es un privilegio, reúne a mucha gente. Pasan la tarde en la playa y al salir pueden venir a pasear por aquí, es una maravilla de ubicación y caben más puestos», opinaba Nuria García, responsable de El tallerín del güelu.

Nada más abrir las casetas, empezaron a llegar los primeros clientes a la zona, algunos querían ser los primeros en conocer las novedades de este año, y otros llegaban atraídos por el gentío que se iba congregando en la zona. Así, desde las once de la mañana se fueron sucediendo las visitas a los distintos puestos como el de Claudio Gariliano, Gari, quien hace una apuesta ecológica en Lula Martín creaciones. Gari vive como piensa y, por eso, dota de un componente medioambiental a sus joyas, fabricadas todas ellas con vidrio procedente de botellas de sidra. «Mis joyas tienen un componente sentimental para el asturiano y un componente medioambiental para el ser humano», apuntó. Para Gari, «no hay mejor residuo que el que no se produce. Solo trabajo con este vidrio y a partir de Navidad utilizaré también para mis joyas botellas de agua y de cerveza, así conseguiré joyas en color azul y ámbar. Comprar vidrio nuevo sería contradictorio con mi forma de ver la vida», apunta.

Verónica López lleva veinte años poniendo su puesto en el Mercadín, es la encargada de los gin tonics, aunque cada edición trae alguna novedad, este año, el vermú de manzana. Sus productos tienen mucho éxito, sobre todo, según va avanzando la tarde. «Los turistas compran mucho para llevarse a sus ciudades y regalarlo. Esta fecha es perfecta porque nos abre al turismo. Es gente muy receptiva la que viene, siempre te escuchan, quieren probar lo que les ofreces y valoro mucho que se conozcan fuera nuestros productos. No todo es vender, darte a conocer también es importante», explicó López.

Oleum jabones lleva una década aprovechando esta cita para presentar sus productos en Gijón y eso implica diez años rompiéndose la cabeza para llegar a la fecha con cosméticos de manzana que puedan gustar al público gijonés. «Hemos traído como novedades el primer jabón del mundo de sidra asturiana y también hemos hecho velas de soja con manzana. Con la mitad de una botella de sidra hacemos una lámpara y con la otra mitad, una vela. Creo que estas novedades van a romper», explicó Luis Sánchez, su responsable.

No podían faltar en una cita sidrera los aparatos escanciadores y hasta aquí los trae Guxidrín con Monserrat Rodríguez al frente. «Lo que más se vende es el escanciador manual. Todos nuestros productos tienen muy buena acogida» y Monserrat presume orgullosa, «han llegado a Rusia y a Malasia mis escanciadores, estoy encantada con el éxito».

A ellos, se unen otros muchos puestos y en todos reina el ingenio. Es el caso de Asturias plateada, cuyo puesto lo preside una botella de sidra cubierta con un manto como el de la Santina, y es que en este mercadín solo se rinde culto a la manzana.

A este mercado se unen otras muchas actividades durante la Fiesta de la sidra natural y todas ellas apuestan por la tradición asturiana. Ayer la programación abrió con los bailes en la plaza de Italia y la plantación del manzano tradicional en homenaje al Tonel de oro. Hoy continuarán con un ciclo de conferencias con el objetivo de divulgar la historia de la sidra, el Conseyu de mocedá organizará talleres y juegos y las actuaciones de música tradicional se sucederán durante la tarde. El viernes a las 18 horas tendrá lugar una de las citas más esperadas del verano, el intento de récord de escanciado.

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