Medio Ambiente ultima el informe que avala la depuradora del este en El Pisón

Vista aérea de las instalaciones de la depuradora de El Pisón y de los chalés colindantes. / JOSÉ SIMAL
Vista aérea de las instalaciones de la depuradora de El Pisón y de los chalés colindantes. / JOSÉ SIMAL

La alcaldesa se reúne el viernes con el secretario de Estado, Hugo Morán, del que espera «buenas noticias para superar este capítulo desgraciado»

CH. TUYA / M. MOROGIJÓN.

«Acatarla y enfadarme con el mundo». Eso es lo que ha hecho la alcaldesa de Gijón con la sentencia del Supremo que revoca la autorización que permitió activar la depuradora del este. Un fallo que vuelve a dar la razón a los vecinos de El Pisón y prohíbe continuar con el desarenado y desengrasado en las instalaciones de Somió por su irrelevancia para asegurar la salud de los ciudadanos y la protección del medio ambiente.

Para Ana González la decisión judicial que pondrá fin al pretratamiento que se venía haciendo «no es buena» y será uno de los asuntos sobre los que hablará con el secretario de Estado de Medio Ambiente, el lenense Hugo Alfonso Morán, en la reunión que ambos mantendrán el próximo viernes. Explicó la regidora socialista que «la sentencia de la que viene este proceso dice que hay un fallo de forma en la tramitación, en la declaración ambiental, porque no se había objetivado suficientemente la elección del emplazamiento y nos retrotraía a ese momento».

En esa línea, apuntó que «había que reconstruir el expediente y sé, porque hace poco que estuve hablando con el ministerio, que está muy, muy avanzado». Por lo que espera que el viernes el secretario de Estado «nos dé buenas noticias para superar este capítulo desgraciado para una ciudad como Gijón con conciencia ambiental y que quiere ser sostenible». Sin paños calientes, González dejó claro que «en pleno siglo XXI, las aguas fecales de 150.000 vecinos de la zona este van al mar sin depurar».

Desde Ciudadanos, el edil Rubén Pérez Carcedo apeló a la prudencia y pidió confiar en que la nueva tramitación del estudio de impacto ambiental posibilite la legalización y la entrada en funcionamiento de la planta de saneamiento de Somió. «Todo ello sin perjuicio de explorar la vía del diálogo y tratar de alcanzar algún tipo de acuerdo con los vecinos».

Para Jesús Martínez Salvador, portavoz de Foro, la sentencia del Supremo «viene a confirmar la pésima gestión que nos dejó el PSOE la última vez que gobernó en Gijón, Asturias y España». «El desprecio a los vecinos de la zona este ha traído consigo no tener más remedio que verter al mar las aguas sin depurar de 150.000 habitantes y haber malgastado decenas de millones de euros».

La portavoz de Podemos, Yolanda González Huergo, reiteró la necesidad de convocar el Observatorio de la Playa para afrontar la paralización completa de la depuradora. Para Huergo, la argumentación de la sentencia «es demoledora y pone de manifiesto una situación cuya gravedad no puede enmascararse».

Alberto López-Asenjo reclamó al Gobierno central voluntad política y consenso con los vecinos para encontrar una solución inmediata a un problema de contaminación que genera pérdida de credibilidad ante la UE. «No se puede tolerar que se sigan tomando decisiones de espaldas a los gijoneses», afirmó el portavoz del PP.

Eladio de la Concha, portavoz de Vox, remarcó que «el PSOE nos metió en este entuerto y ahora que tiene el poder local, autonómico y nacional nos debe una solución por la aplicación de la política de la prepotencia y la sinrazón».

Desde IU, Aurelio Martín lamentó que «la justicia tiene una doble vara de medir el interés general según prime lo económico, como en el caso de la regasificadora, o lo ambiental, en el caso de la depuradora gijonesa.