Un menor se lanza al mar con una bicicleta municipal en el espigón de Poniente

La bicicleta municipal, sumergida en el mar. / E. C.
La bicicleta municipal, sumergida en el mar. / E. C.

La Policía Local identificó al joven, que estaba con siete amigos que le animaron a saltar en una zona prohibida al baño

SENÉN MORÁNGIJÓN.

La Policía Local identificó ayer a un menor que se lanzó desde el espigón de la playa de Poniente con una bicicleta municipal. El vehículo, además, quedó allí, sumergida en el mar.

Los saltos, a pesar de estar prohibidos, son frecuentes en esta zona. Ayer, fue a peor. Un menor decidió lanzarse al agua desde allí junto con una bicicleta de las que forman parte del parque municipal.

El joven, que estaba acompañado por otros siete amigos, fue, además, animado por los mismos para coger impulso desde el final de la explanada y finalizar dejándose caer sobre el mar.

Aunque los amigos le jalearon, hubo otros testigos de lo que estaba sucediendo que no le vieron la gracia. «Corrió el riesgo de hacerse mucho daño», indicaban algunos de quienes vieron el salto. «Los colegas estaban animando al chaval y entonces él se decidió y saltó con la bicicleta», decían.

El menor que dio el salto y sus amigos intentaron sacar el vehículo del agua, pero no lo consiguieron.

Tras lo sucedido, la Policía Local se presentó en el lugar de los hechos e identificó al menor que se había lanzado, al que se le abrió un acta por parte de la Fiscalía de Menores. Asimismo, los agentes se pusieron en contacto con el abuelo del chico, que es el familiar que actualmente está a su cargo. A los otros siete, por estar bañándose en el puerto, algo que está prohibido, se les ha denunciado por incumplir el reglamento de Puertos del Estado. «La policía llegó y los vio salir corriendo hacia la playa de Poniente para evitar que les pillaran. El grupo de chavales intentó desde el principio no decir quién se había tirado desde el espigón con la bicicleta.

Ante esta situación, los policías dijeron que si no lo decían se llevarían a todo el grupo, ahí sí que desvelaron quién había sido el culpable», señaló un testigo. «La verdad es que se montó un círculo de gente tremendo cuando llegó la Policía Local. Hacer esas cosas es un peligro», añadió sobre el salto.

La Policía Local ha intensificado la vigilancia en esta zona de Gijón debido a que este año se está popularizando el que los jóvenes se den cita aquí para después proceder a ejecutar este tipo de saltos.