16 de los 18 módulos de madera de la pasarela de Nuevo Roces están listos

Varios técnicos municipales, ayer, inspeccionando las pasarelas almacenadas. / E. C.
Varios técnicos municipales, ayer, inspeccionando las pasarelas almacenadas. / E. C.

Técnicos municipales visitaron las instalaciones de Media Madera para inspeccionar el estado de las estructuras

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Varios técnicos del Ayuntamiento de Gijón, encabezados por María López Castro, directora general de Coordinación de Infraestructuras, realizaron ayer una visita a las instalaciones que la empresa Media Madera Ingenieros Consultores tiene en el Polígono de Tabaza (Carreño) para inspeccionar las estructuras de madera que está construyendo para la futura pasarela peatonal que, con forma de 'serpiente', conectará Nuevo Roces con la carretera del Obispo, salvando la autovía del Cantábrico.

La empresa maderera ya tiene construidos 16 de los 18 módulos de 13,5 metros de longitud cada uno que componen esta estructura. Aunque se prevé que las obras de instalación puedan comenzar pronto, no se ha podido concretar una fecha debido a que todavía quedan por ajustar algunos flecos con los responsables de Carreteras, pues para ejecutar los trabajos será necesario cortar parcialmente el tráfico. De cualquier modo, para mitigar las molestias a los conductores la instalación de los módulos centrales de la pasarela se realizará de noche.

Peatones y ciclistas

La pasarela tendrá un total de 250 metros para salvar una distancia que apenas llega al centenar de metros y conectará el parque junto a la escuela infantil de Nuevo Roces con el camino de Arbesú, para enlazar posteriormente con la carretera del Obispo, junto a los depósitos de agua. Será de utilización exclusiva de peatones y ciclistas.

Para confeccionar la estructura, Media Madera utiliza 75 toneladas de madera de pino silvestre procedente de bosques reforestados. Para mejorar su durabilidad y resistencia, se le aplica un tratamiento a presión con sales hidrosolubles, lo que también permitirá un mínimo mantenimiento. Toda la pasarela descansará sobre quince pilares de hormigón, si bien para salvar la autovía del Cantábrico se utilizará una estructura en forma de pirámide invertida, de idéntica madera que la pasarela, que reposará en la mediana del vial. Además, los dos módulos que se instalarán en esta zona serán algo más largos que el resto.

Accesibilidad

Los diseñadores del proyecto tuvieron como uno de sus principales desafíos salvar los once metros de desnivel que existen entre los extremos de la pasarela, al tiempo que debían garantizar la accesibilidad a los usuarios. Una alternativa era concebir un trayecto en zig-zag, pero se descartó para evitar cambios de dirección bruscos en el trazado. La solución alcanzada fue una línea sinuosa en forma de serpiente, lo que además permitía su integración natural con el entorno. De este modo la pendiente no supera el 6%. La anchura de la pasarela entre sus barandillas es de 2,4 metros.

Una vez que Media Madera culmine la construcción de los módulos y se obtenga el correspondiente permiso de Carreteras, la firma de Carreño ensamblará las diferentes partes de la pasarela en su emplazamiento definitivo.

El presupuesto de la obra alcanza los 600.000 euros y el plazo de ejecución está fijado en cuatro meses. La utilización de la madera ya vino impuesta en el pliego de condiciones técnicas elaborado por el Ayuntamiento, debido a que es «un material ecológico y que reúne una serie de propiedades que son adecuadas para este tipo de construcciones, como son resistencia, durabilidad, adaptabilidad y versatilidad». Además, fue necesario realizar un estudio del alumbrado público tanto de la propia pasarela como de sus accesos.