Moriyón deja a la próxima Corporación la decisión sobre los usos de Tabacalera

Román Villasana explica la recuperación del espacio barroco de la iglesia conventual, que la convierte patrimonialmente en el edificio más importante de Gijón. / FOTOS: ARNALDO GARCÍA

Promete que el edificio «quedará en perfecto estado de revista», aunque la consolidación lleva más de un año de retraso y le restan ocho meses de obra

MARCOS MORO

«Tabacalera quedará en perfecto estado de revista para la próxima Corporación, que será la que tendrá que decidir sobre sus futuros usos». La alcaldesa Carmen Moriyón se mostró ayer satisfecha del legado que dejará tras sus ochos años de gobierno en la antigua fábrica de tabacos.

La regidora de Foro da por cumplido el objetivo del rescate y consolidación del conjunto histórico de Cimavilla, que marca la primera fase de la recuperación del edificio y que aún está inconclusa pendiente de remates como las carpinterías exteriores, las cargas en fachadas, completar la reconstrucción de la segunda planta y cubierta en el ala de la vicaría y las cubiertas de vidrio de los dos patios. El nivel de ejecución ahora mismo es del 76% y resta otro 24%, según explicaron ayer durante una visita guiada al solar del barrio alto Román Villasana, el arquitecto que dirige el proyecto, y María López Castro, directora general de Coordinación de Infraestructuras.

La intervención para reforzar la estructura de Tabacalera y prepararla para su futura explotación como equipamiento cultural arrancó en mayo de 2016 con un plazo de ejecución de 15 meses. Acumula, por tanto, más de un año de retraso por la necesidad de adaptar la reforma arquitectónica a los continuos hallazgos arqueológicos y patrimoniales que se han venido produciendo entre sus muros.

«Por más que queramos no se puede ir más deprisa por los hallazgos arqueológicos», afirma

Las obras de consolidación llevan interrumpidas desde el pasado mes septiembre porque se presentó a la Consejería de Cultura del Principado un complementario y un modificado del proyecto original que han obligado a realizar encajes económicos en el contrato adjudicado a la constructora San José. Los trabajos pendientes se ejecutarán en ochos meses una vez que se reanuden, para lo que hace falta un informe favorable de la Comisión Permanente de Patrimonio del Gobierno regional.

El presupuesto destinado a la consolidación de Tabacalera se incrementará por los cambios introducidos pasando de los 4,8 millones iniciales a 5,3 millones de euros.

«Por más que queramos no se puede ir más deprisa», aseguró Moriyón en presencia de los técnicos aludiendo a los vestigios arqueológicos que han ido condicionando el devenir de las obras desde que éstas dieron comienzo hace casi tres años. Destacó que se logró encontrar financiación para rescatar el edificio y que lo importante, a juicio de la alcaldesa, es que Tabacalera «no quedará en el olvido, no se deteriorará más y se ha logrado evitar que acabara con daños irreversibles en su estructura».

«Queda pendiente ahora los usos», remarcó, convencida de que la fragmentación política de la actual Corporación se repetirá en la que salga de las urnas el 26 de mayo. «Hará falta una gran acuerdo, consenso para definir esos usos», remarcó, al tiempo que recordó que Foro llevará en su programa electoral lo que ha defendido en este mandato y no ha podido aprobar por falta de apoyos políticos. «Deseamos un uso cultural que aglutine toda la obra artística de Gijón y un espacio para industrias culturales y creativas», resumió.

Una vez que concluyan las obras de consolidación del edificio (la intervención iniciada en mayo de 2016) quedará una fase de adecuación interior del edificio histórico una vez que se determinen los usos definitivos y otra fase donde se construirán dos edificios de nueva planta conectados al conjunto histórico que contendrán, entre otros servicios, un auditorio de 400 plazas. Los técnicos como Román Villasana a la cabeza estiman que serán necesarios en torno a 10 millones de euros de inversión para poder afrontar lo que falta para abrir Tabacalera al uso público. En el complementario de obras que se ha tramitado para la consolidación se suprimieron trabajos que condicionaban la segunda fase como el uso de pladures.

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