Moriyón: «Yo jamás vi una cuenta del Instituto de Patología Mamaria»

Carmen Moriyón durante el juicio de esta mañana./CAROLINA SANTOS
Carmen Moriyón durante el juicio de esta mañana. / CAROLINA SANTOS

La alcaldesa de Gijón ha negado ser administradora de la sociedad

EFE

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, se enfrenta a una petición de pago de medio millón de euros por parte de dos socios del Instituto de Patología Mamaria Covadonga que la acusan de haber llevado a esta sociedad a la quiebra económica, algo que la regidora ha rechazado al igual que en anteriores demandas que ya fueron desestimadas.

La regidora se ha sentado este martes en el banquillo en un juicio celebrado en el Juzgado Mercantil número 3 de Gijón, que ha quedado visto para sentencia, por una denuncia interpuesta por Luis Fernández y Ángel Luis Torres, quien en 2015 fue condenado por amenazas leves a la regidora gijonesa.

Los dos demandantes han pedido que Moriyón sea condenada por ser «administradora de hecho» del instituto y haber llevado a la empresa a la quiebra económica tras abandonarla.

En la vista, la alcaldesa ha negado haber sido socia del Instituto de Patología Mamaria y también ha afirmado que «desconocía todo lo relacionado con las cuentas de la sociedad».

Moriyón, que en los últimos años ha sido objeto de varias demandas por la vía penal y civil que han sido desestimadas, ha asegurado que en etapa anterior como regidora fue contratada por sus servicios médicos, trabajos por los que estuvo varios meses sin cobrar.

Ha dicho que, desde un primer momento, dejó claro al resto de socios que «no tenía dinero» para participar como accionista y que ponía a disposición del instituto su «trabajo».

«Yo jamás vi una cuenta de la sociedad», ha puesto de manifiesto antes de sostener que ningún trabajador del centro fue contratado por ella.

También ha relatado que estuvo varios meses sin percibir ningún tipo de emolumento económico por su trabajo, momento en que vislumbró que la situación del equipamiento era un «caos» y una «catástrofe».

Durante el juicio, su abogado, Luis Llanes, ha asegurado que la alcaldesa se está siendo sometida a una «descarnada persecución» por parte de sus antiguos compañeros.

Además de apuntar que es una «víctima» de la mala gestión de la sociedad, ha admitido que Moriyón ha sido presa «de cuatro tiburones de los negocios».

Ha pedido la desestimación de la demanda interpuesta contra Moriyón y la imposición de las costas procesales a los demandantes.

Por su parte, el letrado de la acusación, Marcelino Abraira, ha insistido en que la regidora «fue en todo momento» la impulsora de la creación del equipamiento, donde se convirtió en socia, «administradora de hecho» y ejerció de directora médica.

Además, ha señalado que «llevaba la voz cantante» en las decisiones del centro y la ha acusado de llevar a la empresa «a la más absoluta ruina», a pesar «de que era viable».