Las motos compartidas aterrizan en Gijón

Iván Iglesias (Adarsa) y David Gómez (Tucycle), con una de las nuevas motos de alquiler por minutos que habrá en la ciudad y una de las bicicletas de la empresa. / C. SANTOS
Iván Iglesias (Adarsa) y David Gómez (Tucycle), con una de las nuevas motos de alquiler por minutos que habrá en la ciudad y una de las bicicletas de la empresa. / C. SANTOS

Serán eléctricas y podrán alquilarse por minutos en plena calle con una aplicación móvil | El servicio de bicicletas Tucycle abandonará las plazas exclusivas que tiene ahora en las calles y utilizará como estaciones los aparcabicis

IVÁN VILLAR GIJÓN.

El 'motosharing' desembarca en Gijón. Las motocicletas de uso público que desde hace un par de años están en auge en grandes urbes como Madrid, Barcelona y Valencia llegarán a la ciudad en los próximos meses, previsiblemente en junio o julio. Lo harán además de la mano de una empresa local, Tucycle, que a mediados del año pasado ya puso en marcha un servicio de alquiler de bicicletas en plena calle alternativo al veterano sistema de GijónBici. En esta ocasión cuenta con la participación del grupo Adarsa, distribuidor en exclusiva en Asturias del modelo de motocicleta eléctrica con la que se prestará el servicio, la Silence S02, de fabricación española y que es una de las más habituales en los sistemas de 'motosharing'.

El funcionamiento será similar al del alquiler de bicicletas. El primer paso será descargar en un dispositivo móvil la aplicación de la empresa y darse de alta como usuario. A continuación podrán hacerse en un monedero virtual recargas equivalentes a minutos de uso. Las habrá de 100, 200 o 300 minutos, con un precio aún por cerrar pero que según apunta la empresa irá a partir de 0,25 euros por minuto, «que es la media que hay normalmente en otras ciudades». La tarifa podrá variar en función de diferentes planes personalizados también pendientes de desarrollo, como uno que permita el uso combinado de las nuevas motos y las bicicletas. «En estos primeros meses la intención es ir testeando el servicio para ir adaptándonos a las condiciones de la demanda», explica el fundador de Tucycle, David Gómez.

El servicio empezará a funcionar con 25 motos. El usuario podrá ver en la aplicación cuál es la más cercana y, una vez junto a ella, bastará leer con la cámara del teléfono móvil el código QR que llevará grabado en su parte trasera para que automáticamente se ponga en marcha y se abra el baúl, en el que habrá dos cascos disponibles para el conductor y un pasajero. «Por razones de higiene, también habrá una bolsita de plástico para la cabeza». No habrá llaves de contacto y las únicas operaciones que permitirá la moto serán acelerar y frenar. En el manillar se mostrará el nivel de carga de la batería y en la aplicación móvil -la moto cuenta con un soporte para teléfonos que permite tenerlos a la vista- se podrá ir viendo información como el tiempo transcurrido desde el inicio del alquiler, el saldo del usuario y la autonomía restante de la batería, en minutos.

Carné obligatorio

Finalizado el trayecto, el vehículo podrá dejarse en cualquier plaza autorizada para el aparcamiento de motos, para que cualquier otro usuario pueda cogerla después. Aunque el vehículo, con una autonomía de entre 110 y 120 kilómeteros por cada ciclo de carga de la autonomía, está pensado para desplazamientos urbanos, también podrá usarse para salir de la ciudad, aunque el alquiler solo se dará por finalizado cuando se aparque dentro de Gijón, por lo que los minutos seguirán corriendo si se hace fuera. Las motos cuentan con un sistema de geolocalización que permite a la empresa saber si están o no dentro del área autorizada para su estacionamiento, que abarca el grueso del casco urbano e 'islas' como Nuevo Roces o el Parque Científico y Tecnológico. La recarga de las baterías, cuando sea necesario, correrá a cargo de la propia empresa, que no solo tiene monitorizada la ubicación de cada vehículo, sino su nivel de carga, entre otros parámetros.

El uso de estas motos eléctricas, que la empresa confía en llevar también pronto a Oviedo y Avilés, requerirá estar en posesión al menos de un carné de conducir de categoría B1. Se cotejará a la hora de dar de alta al usuario, quien en el formulario de inscripción deberá facilitar los datos de su permiso. Comprobar esta información puede llevar 24 horas antes de autorizar definitivamente el uso del servicio. Cualquier infracción durante el tiempo de uso de la moto será a cargo del usuario que la estuviera utilizando en ese momento.

Por otra parte, Tucycle también prepara para los próximos meses cambios en el funcionamiento de su servicio de bicicletas. Actualmente, cuenta con cuarenta lugares fijos de recogida y estacionamiento, en plazas que habían sido cedidas en exclusiva por el Ayuntamiento con carácter temporal. Sus sistemas de geolocalización, de hecho, impiden finalizar los alquileres en otros puntos diferentes a estos, denominados 'tudocks', para evitar los problemas generados en otras ciudades por sistemas que permiten dejar las bicicletas en cualquier lugar. El nuevo 'giro' supondrá abandonar los espacios que tiene ahora reservados para usar en su lugar como estaciones las casi doscientas islas de aparcabicis que hay en el concejo.

Las bicicletas estarán equipadas de un cable para anclarse a estos elementos y el alquiler seguirá corriendo si se estacionan en un lugar diferente. Tucycle destaca que este cambio permitirá acercar el servicio aún a más usuarios y llegar a zonas que hasta ahora no contaban con estación, manteniendo la premisa de un aparcamiento regulado que no provoque molestias ni estorbos. Con esta misma fórmula, la empresa gijonesa aspira a lograr alguna de las nuevas licencias para el préstamo de bicicletas en la calle que van a conceder Barcelona y Madrid. Para después del verano, además, está ultimando su desembarco «en otra gran ciudad española» con entre 300 y 500 bicicletas eléctricas.

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