«Ser mujer y limpiar hace que seamos un sector olvidado»

Georgina Cisquella y Begoña Piñero, de Les Comadres, en el centro, junto a portavoces de las 'kellys' en Asturias y representantes del FICX. / FOTOGRAFÍAS: PALOMA UCHA
Georgina Cisquella y Begoña Piñero, de Les Comadres, en el centro, junto a portavoces de las 'kellys' en Asturias y representantes del FICX. / FOTOGRAFÍAS: PALOMA UCHA

Las 'kellys' se reivindican con un documental titulado 'Hotel explotación' | La directora del film muestra cómo las camareras de pisos tienen que combinar la conciliación familiar con un trabajo precario

MARLA NIETO GIJÓN.

Son la base del turismo al mismo tiempo que su cara oculta. «Desde el año 2012 trabajamos externalizadas y subcontratadas a tiempo parcial, perdiendo así buena parte de nuestros derechos. Ser mujer y limpiar hace que seamos un sector olvidado», indicaba una de las protagonistas del documental 'Hotel explotación', sobre las camareras de pisos, dirigido y escrito por Georgina Cisquella. Son, a fin de cuentas, un ejemplo significativo de la brecha salarial: las 'kellys'. Desde finales de 2016, en España, buena parte de este sector compuesto por más de doscientas mil mujeres en todo el país, «decidieron alzar la voz», señaló Cisquella ayer en el acto de presentación de su film, en el Centro Municipal Integrado Pumarín Gijón-Sur, en colaboración con el Festival de Cine de Gijón (FICX).

Son muchos los derechos que las 'kellys' reclaman, entre los que destacan «una mejora de la remuneración, formar parte de las plantillas de los hoteles o el reconocimiento de algunas enfermedades laborales que surgen a raíz de este trabajo», señaló la directora del documental. Lo último «ya están empezando a conseguirlo», según confesó una de las portavoces de las 'kellys' en Asturias, Pilar Cazorla, que además padece en primera persona las consecuencias de la sobrecarga de dicho trabajo: «A veces hacía hasta veinticinco y treinta habitaciones diarias, lo que me ha llevado a problemas en el túnel carpiano de la mano y a tener los tendones de la muñeca pegados. No es operable, por lo que voy a quedarme con una mano paralítica para siempre». Otro de los grandes inconvenientes que, dijeron, tiene este oficio es el perfil de la gobernanta. Cazorla aseguró que «siempre escogen a dedo a mujeres con un carácter fuerte para que nos instruyan, pero lo hacen de malas formas habitualmente, lo cual nos provoca estrés y ansiedad».

A contrarreloj

En el documental se podía observar cómo las 'kellys' «van a contrarreloj», pues tienen que estar como mucho quince minutos en cada habitación o en tres horas tienen que ser capaces de limpiar cuatro casas, «estén como estén de sucias». Un euro y medio por habitación es lo que cobran y hacen «el trabajo que debería hacerse entre dos». Muchas de las protagonistas del vídeo se preguntaban «¿de qué sirve un hotel cinco estrellas siempre lleno si sé que mis compañeras lo están pasando fatal?». Según contaban, «a los hoteleros no es importa nada nuestra situación, porque ellos se benefician de ella. Todavía son capaces de decirnos que no nos quejemos tanto y que si no estamos a gusto, que nos vayamos».