Mariano Marín: «Es necesario cerrar filas contra los colectivos ultra que solo persiguen sembrar el miedo y el caos»

El Sporting se compromete a estrechar su colaboración y coordinación con las fuerzas de seguridad, tras la reunión celebrada con el delegado del Gobierno tras el caso de Cimavilla
Mariano Marín, con el consejo del Sporting, antes de comenzar el encuentro. / PABLO LORENZANA

El Sporting se compromete a estrechar su colaboración y coordinación con las fuerzas de seguridad, tras la reunión celebrada con el delegado del Gobierno tras el caso de Cimavilla

ÓSCAR PANDIELLOGijón

«Estos grupos violentos se crecen ante la división, por eso es necesario cerrar filas contra los colectivos ultra que sólo persiguen sembrar el miedo y el caos». Son palabras del delegado del Gobierno en Asturias, Mariano Marín, tras la reunión mantenida este miércoles con el Consejo de Administración del Sporting -encabezado por su presidente Javier Fernández- tras la agresión ocurrida en Cimavilla vinculada a grupos ultra.

Pese a que no se llegó a hablar de medidas concretas, el club, según una nota de prensa remitida al término del encuentro, se ha mostrado dispuesto a estrechar su colaboración con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad para que este tipo de sucesos no se vuelvan a repetir. En este sentido, el delegado del Gobierno hizo un llamamiento a «actuar con la máxima firmeza y contundencia» desde todos los sectores afectados por este tipo de violencia, resaltó la importancia de «mantener la unidad y cohesión».

Durante la reunión, que duró algo menos de una hora, el Consejo de Administración del Sporting explicó a Marín las medidas que ya ha implantado, como la lectura de la huella biométrica necesaria para acceder a la grada de animación o la obligación de notificar nominalmente la participación en los viajes de acompañamiento del equipo. También que el Sporting es el tercer club de la Liga de Fútbol Profesional con menos incidencias en sus acceso y el décimo en asistencia al campo.

Ambas partes han coincidido en condenar las «inadmisibles agresiones» del pasado día 8, «acciones que no tienen cabida en un Estado democrático y de Derecho y en una ciudad pacífica, abierta y avanzada con es la gijonesa».