Carlos Zúñiga: «Pediré seguir; en Gijón me siento muy arropado»

Carlos Zúñiga, en El Bibio. :: E. C./
Carlos Zúñiga, en El Bibio. :: E. C.

El empresario que gestiona la plaza de El Bibio confía en renovar la concesión para seguir trayendo toros por Begoña

MIGUEL ROJO

El empresario Carlos Zúñiga (Valladolid, 1977) lleva ya 18 años ligado a la Feria Taurina de Begoña, en Gijón, primero de la mano de su padre, ahora como máximo responsable de lo que pasa en El Bibio cada verano. Tras este primer año de prórroga de su contrato, le quedan dos temporadas más por delante siempre que se renueve, año a año, la concesión. El empresario se muestra optimista. «El público nos respalda», razona.

-¿Qué balance hace de estos seis festejos taurinos?

-Me voy muy contento. Hubo un espectáculo artístico muy bueno, un montón de toros y novillos que embistieron, también en los rejones, dos animales de vuelta al ruedo... Creo que ha sido una feria de altísimo nivel. Faenas memorables como la de Morante, una tarde redonda de Lorenzo; Perera, Fonseca, Ferrera y El Juli triunfaron; y Ponce, Manzanares y Aguado estuvieron a un nivel muy alto. Sin olvidar a Ventura y Tellez, en los rejones.

-¿Destacaría alguna ganadería?

-En todas ha habido grandes ejemplares. No hubo ninguna que estuviese muy por encima del resto. Todos los ganaderos han aportado. No hay queja. Todo lo contrario.

-Puerta grande abierta todos los días. ¿Definiría como generosa a la afición de Gijón?

-Más que generosa ha sido sensible a lo que se pudo ver. Hay muy buenos aficionados en El Bibio y cualquiera que haya estado allí sabe que los silencios de Gijón son también importantísimos. Creo que el nivel de exigencia ha subido este año, solo hay que ver que Ponce y Manzanares se han quedado sin premio por dar un pinchazo. El público ha estado al nivel de exigencia que a mí me piden diariamente.

-Ahora tiene por delante Colmenar y Zaragoza. ¿Cómo afronta estos meses?

-Intento entregarme en cuerpo y alma a mi profesión. En estos momentos es más que necesario poner un punto de pasión y afrontar Colmenar, que ya está anunciado, y Zaragoza. En este último caso son nueve festejos mayores, pero también hay 16 o 17 populares, vaquillas, recortadores, toros embolados... Del 5 al 13 es la capital mundial del toreo, un pilar de la tauromaquia, si se me permite la expresión.

-¿Puede adelantar algo de los carteles para la Feria del Pilar?

-Estarán todas las figuras del toreo, y alguna doblará. Quiero hacer una feria muy redonda, y algo muy torero, como la vuelta del ganadero Adolfo Martín. Gijón me ha servido para sondear a algunas de las figuras y a partir de ahora se intentará cerrar el ciclo.

-¿Le dará tiempo a contar con Roca Rey? En Gijón no pudo ser.

-Él anunció que confirmará pronto su presencia en Ronda, y desde aquí le deseo que se recupere. Es un hombre muy necesario para el toreo, una pieza fundamental en los abonos. La gente lo quiere ver.

-¿Ha tenido ya contactos con el Ayuntamiento para prorrogar el contrato y que haya toros el año que viene en Gijón?

-Esta de 2019 era la primera de las tres posibles prórrogas y por supuesto que pediré seguir en 2020. Con el Ayuntamiento tenemos contactos cordiales, aunque fueron antes de la feria y no hubo ocasión de hablar de la prórroga. Con este resultados y la respuesta del público, no hay sentido en no seguir. Me siento muy arropado por toda la ciudad, desde los hosteleros y los locales de copas hasta los aficionados y las federaciones de peñas.

-¿Tiene las cifras de asistencia?

-Unas 30.000 personas entre los seis festejos, no tengo las cifras exactas, pero son casi idénticas a las de 2018: aunque no subió la venta de entradas, se incrementó el volumen de abonados. El único lunar gris fue la penúltima corrida, que coincidió que faltaba Roca Rey con la lluvia de por la mañana, y eso retrajo a la gente.

-¿Es posible volver a los siete festejos en Gijón?

-En el momento que estamos necesitamos dos o tres llenos para poder incrementar el número de festejos. Con los abonados solos no es posible, y subir los precios en exceso no sería bueno. Se nos hace corto a los aficionados, pero hay que tener los pies en el suelo.

-Sobre el auge de los antitaurinos. ¿Puede influir en la decisión de renovar el contrato?

-Yo creo que el auge no es tan grande como dicen algunos, pero prefiero no hablar mucho de este tema para que no se malinterpreten mis palabras.

-¿Mantendrá novillada y rejoneo el año que viene?

-Sí. El número de figuras ha bajado mucho, hay menos toreros de grupo A y con cuatro corridas, doce toreros, está bien copada la feria. Hay que dar oportunidades a los jóvenes y a las figuras emergentes y los rejones tienen mucho público. Quien quiera acercarse por primera vez a los toros, es quizás lo más bonito de ver. También quiero recuperar las clases para niños, que este año no se pudieron hacer por la agenda de los toreros.

-Después de 18 años, ¿cómo se siente en Gijón?

-Muy querido, tengo una familia política encantadora y siempre que puedo huyo de Madrid a Gijón. Tengo un montón de amigos. Y quiero agraceder también a la prensa, que me trata con mucho cariño. Es lo que me hace superarme año tras año.

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