La necropsia del rorcual varado en El Musel no aclara de qué murió

La necropsia realizada por el Principado a la ballena que varó la semana pasada en El Musel no ha arrojado luz sobre las causas de su muerte. Si se ha confirmado que era un ejemplar macho subadulto de rorcual común (Balaenoptera physalus) con un peso aproximado de 7.500 kilos y una longitud de 9,52 metros que «aparentemente presentaba una condición corporal normal, sin traumatismos ni afección aparente que hubieran podido ocasionar su muerte no natural». La inexistencia de contenido en el tracto gastrointestinal revela que probablemente llevaba tiempo sin comer. Tampoco se hallaron bolsas ni plásticos en su aparato digestivo.