«Para ningún concejal ha sido fácil ser oposición con el gobierno de Foro»

La concejala Begoña Fernández anuncia su renuncia, respaldada por todos los compañeros de su grupo municipal. / JORGE PETEIRO
La concejala Begoña Fernández anuncia su renuncia, respaldada por todos los compañeros de su grupo municipal. / JORGE PETEIRO

Begoña Fernández | Concejala del PSOE: «Deseo que se recupere el diálogo entre el centro izquierda, para que se pueda gobernar con estabilidad y darle un giro social al Ayuntamiento» B

I. VILLAR GIJÓN.

Begoña Fernández (Mieres, 1963) no oculta su orgullo por haber podido defender durante doce años, tanto desde el gobierno como desde la oposición, los intereses de los gijoneses en el Ayuntamiento. Una etapa a la que ayer puso punto final.

-¿Por qué toma esta decisión?

-La vida pública siempre tiene principio y final, y yo ya estaba en un final de ciclo. Por mis compañeros, me habría gustado agotar el mandato. Pero la posibilidad que se me planteó de incorporarme al gabinete del presidente de la Junta era incompatible con la responsabilidad municipal. Esto solo adelanta unos meses ese final.

-¿Desde cuándo tenía claro que no seguiría en el Ayuntamiento?

-Desde el inicio del mandato. En este grupo municipal yo era una bisagra con el anterior, y asumí que mi responsabilidad debía ser menor y dejar que otros tuvieran el protagonismo.

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-Su presencia pública fue menor que en otros mandatos. ¿En ningún momento se sintió relegada?

-No, todo lo contrario. Este es quizás el equipo con el que más a gusto me he sentido. Josechu fue un portavoz excelente, que espero que en su momento reciba el agradecimiento que le corresponde. Y todos los concejales del grupo son gente muy conocedora de la ciudad, muy implicada socialmente, muy capacitada y sobre todo buena gente. Muchas veces han aportado luz en los procesos que ha habido en el Ayuntamiento, en un contexto muy difícil y en muchas ocasiones injustificadamente agresivo con quienes representamos al PSOE.

-¿Influyó en la actividad municipal la división interna que se reflejó este último año en el PSOE?

-No. El grupo ha mantenido el mismo nivel de trabajo y esfuerzo. Cuando una organización decide funcionar a través de sistemas democráticos como son las primarias, pueden producirse situaciones de mayor tensión, pero siempre se supieron reconducir. Cuando hay unas primarias, tomas las posiciones que honestamente crees mejores y al día siguiente te pones al servicio de quien tenga la mayoría.

-¿Qué le parece la candidatura a la Alcaldía de Ana González?

-Trabajamos juntas siete años y tuvimos una excelente relación personal y profesional. Es una mujer cuya capacidad aún no se está viendo públicamente. Me he puesto a su disposición para lo que necesite.

-Fue la primera directora del Instituo Asturiano de la Mujer. ¿Se imaginaba tener que salir años después como concejala a manifestarse contra una ley del aborto?

-En absoluto. Siempre teníamos presente que los avances podían dar marcha atrás, pero no preveíamos una agresión tan impactante a los derechos de las mujeres como la que intentó hacer Gallardón. Afortunadamente vimos que lo que habíamos sembrado durante tantos años, que era el cambio de mentalidades, había prendido. Y Les Comadres y Mujeres por la Igualdad de Laviana impulsamos una manifestación con un respaldo histórico, hasta el punto de hacer caer a un ministro que parecía intocable.

-En el gobierno municipal sumó a su experiencia en Igualdad las competencias de Empleo y Juventud. ¿Qué hitos destacaría?

-Dimos un giro a todos los programas de empleo, diversificando unos planes de empleo que hasta entonces estaban dedicados a hacer obras públicas, con la idea de incrementar la inserción. Y en Juventud devolvimos los Encuentros de Cabueñes a la Laboral y empezamos a abrir el debate sobre lo que podía significar la eclosión de las nuevas tecnologías para la vida de los jóvenes.

-¿Cómo vivió el paso a la oposición?

-Lo que sale de las urnas hay que acatarlo. La labor de oposición también es muy importante y en un principio pensamos que con Carmen Moriyón se iba a poder trabajar. Pero vimos que quien hacía suya la gestión de los gobiernos anteriores, a la vez nos negaba el diálogo. Para ningún concejal de esta Corporación ha sido fácil ser oposición con un gobierno como el de Foro, y para el PSOE menos. La falta de contacto y de pedir opinión sobre los temas fue absoluta. Creo que fue un error muy grande de la alcaldesa. Una cosa es la crítica, y otra el descrédito de las instituciones, con el que solo ganan los intolerantes.

-Durante mucho tiempo la suya, como responsable de Urbanismo del grupo municipal, fue la principal voz en contra del nuevo PGO.

-Porque queríamos que no generara inseguridad jurídica. Desde que se votó la primera aprobación inicial dijimos que ese plan iba a tener problemas, pero el equipo de gobierno no puso las suficientes antenas para escucharnos. Más tarde rectificaron, pero eso nos hizo perder un año y pico. Y lo mismo ocurrió con el catálogo urbanístico. Si nos hubieran escuchado, todo habría tenido una tramitación más ágil y nos hubiéramos ahorrado muchas discusiones.

-¿Con qué sabor de boca deja el Ayuntamiento?

-Personalmente, muy bueno. Ser concejala era mi mayor aspiración política, por la capacidad del Ayuntamiento para mejorar la vida de los ciudadanos. Políticamente, me gustaría que se le diera una orientación más social y que en próximas corporaciones se recupere el diálogo del centro izquierda y haya un gobierno con estabilidad suficiente para tomar decisiones.

 

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