Nueve meses de cárcel para Ledo por incumplir una orden de alejamiento

Javier Ledo, ayer, en el Penal número 2 de Gijón. / CAROLINA SANTOS
Javier Ledo, ayer, en el Penal número 2 de Gijón. / CAROLINA SANTOS

El acusado del crimen de Paz Fernández Borrego reconoció haber llamado a la madre de su hijo y suma así una nueva condena por quebrantamiento

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Javier Ledo Ovide, en prisión preventiva como supuesto autor del crimen de la gijonesa Paz Fernández Borrego, aceptó ayer una condena de nueve meses de prisión por quebrantar la orden de alejamiento y comunicación de su expareja, la madre de su hijo de corta edad. Se da la circunstancia de que ya había sido condenado a otros nueve meses de prisión por hechos similares en un juicio celebrado en marzo de 2018, apenas una semana después de ser detenido en Navia como presunto autor del asesinato de Paz Fernández Borrego.

El procesado llegó esposado y custodiado por las fuerzas de seguridad al juzgado de lo Penal número 2 de Gijón, procedente del centro penitenciario de Asturias. Reconoció los cargos que pesaban sobre él y llegó a un acuerdo con la fiscal para el cumplimiento de los nueve meses de cárcel. Estaba acusado de llamar por teléfono y enviar mensajes a su excompañera sentimental en enero de 2018, incumpliendo así la orden de alejamiento y comunicación impuesta por un juzgado gijonés por un delito de malos tratos.

El de ayer era el tercer juicio al que se enfrentaba por quebrantar la medida de protección. A los dos celebrados en Gijón se sumó un tercero en un juzgado de Avilés, hace un año, del que salió absuelto. El ministerio fiscal solicitaba para él una condena de dos años de prisión por personarse en una sidrería de Navia en la que se encontraba su expareja y el hijo de ambos. Él alegó que fue a recoger al niño porque la mujer se encontraba bajo la influencia de las bebidas alcohólicas. «Vi que estaba colgando en el Facebook fotos desde hacía horas, con botellas y botellas de sidra y el niño al lado, fui a buscarlo y dejé las llaves de la casa de mis padres en el cuartel de la Guardia Civil para que no durmiese a la intemperie», declaró entonces. El relato de un agente de la Benemérita atestiguando el estado en el que se encontraba la mujer respaldó la sentencia absolutoria.

Javier Ledo está acusado de matar a golpes a Paz Fernández Borrego en febrero de 2018 y tratar de ocultar su cadáver arrojándolo al embalse de Arbón. Al parecer, la agredió brutalmente después de que ella le cogiese dinero de un sobre en su casa. Los restos mortales fueron encontrados por un piragüista dos semanas después. Desde su desaparición hasta el hallazgo del cadáver, Javier Ledo negó en todo momento tener algo que ver con lo ocurrido y aportó distintas versiones sobre la última vez que vio a Paz, con quien mantenía una relación sentimental. El juicio aún no tiene fecha para su celebración.

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