El nuevo conservador del Botánico alaba «su potencial y ganas de crecer»

Carlos García-Verdugo, ayer, en el Botánico gijonés. / ARNALDO GARCÍA
Carlos García-Verdugo, ayer, en el Botánico gijonés. / ARNALDO GARCÍA

«Mi sueño sería potenciar más la investigación dentro de las capacidades presupuestarias y humanas», avanza Carlos García-Verdugo

M. MORO GIJÓN.

El nuevo conservador del Jardín Botánico Atlántico, Carlos García-Verdugo (Caravaca de la Cruz, Murcia, 1979), ya ejerce como tal. El candidato designado por la Universidad de Oviedo para suceder a Álvaro Bueno como 'horti curator' aseguró ayer, durante su presentación oficial, que su sueño «sería potenciar más la investigación dentro de las capacidades presupuestarias y humanas» que tiene el equipamiento inaugurado en 2003.

«Estoy muy ilusionado con este proyecto. Espero aportar y enriquecer todo lo que está en marcha, contribuir con mi granito de arena», indicó el nuevo conservador. Pese a su acentuado perfil investigador, que considera que ha podido ser determinante en su contratación», García-Verdugo defendió que los jardines deben prestar tres funciones básicas: investigación, conservación y divulgación. Y él, como nuevo 'horti curator', se comprometió a ser polifacético y atender y desarrollar los otros dos pilares en los que no ha centrado tanto su actividad hasta ahora. En cuanto a conservación, «ir más allá en el impulso del banco de germoplasma y el cuidado de las colecciones vivas y del herbario». Y respecto a la divulgación, remarcó que «es muy importante llevar los conocimientos científicos al público no especializado». En ese sentido, garantizó «una labor importante» en esta materia «para hacer accesibles los conocimientos generados» en el jardín gijonés.

Arropado por el director científico del Botánico, Tomás Díaz; el concejal Jesús Martínez Salvador; el gerente de Divertia, Jorge González-Palacios; y Pedro Avello, responsable del área administrativa, el biólogo murciano alabó «el tremendo potencial y las ganas de crecer» que observa en las instalaciones gijonesas tras su primera toma de contacto con el personal. «Con sus 16 hectáreas de superficie expositiva está entre los tres o cuatro primeros puestos de España», ensalzó. «Tiene mucho mérito mantener todas estas colecciones vegetales en buen estado, con la ambición de querer representar a distintos biomas atlánticos (de Europa y América), con el tiempo que hace en Asturias y sin hacer uso de invernaderos», apostilló.

«Tiene mérito mantener estas colecciones con el tiempo que hace y sin usar invernaderos»

Reconoció que nunca había estado antes como visitante, pero sí conocía de su trayectoria a través de la Asociación Ibero-macaronésica, a la que pertenece el botánico canario de Vieira y Clavijo, donde laboró entre 2012 y 2016.

García-Verdugo, de 39 años, trabajó el último año en el Mediterranean Institute Advanced Studies (Imedea) con sede en Mallorca y con anterioridad en el referido botánico grancanario. Es doctor en Biología por la Universidad Complutense (2009), con una tesis sobre la filogeografía y diversidad genética del acebuche canario 'Olea cerasiformis y sus congéneres Macaronésicos'. Después fue Investigador postdoctoral Remedinal en la Universidad Rey Juan Carlos e investigador postdoctoral 'Fulbright' en el Rancho Santa Ana Botanic Garden y en la Universidad de Berkeley, California (Estados Unidos).

Bioma boreal americano

Por su parte, el edil de Turismo se reafirmó en que antes de que finalice el año el Botánico dará otro paso más en la ampliación de su superficie expositiva con la inauguración del bioma boreal americano y el laberinto vegetal. Este último servirá de recurso didáctico para enlazar el entorno Cantábrico con América. Quedarán para más adelante, según se vaya disponiendo de recursos económicos para ello, otros biomas como el mediterráneo, el tropical y el templado americano hasta completar las 25 hectáreas que determina el esquema global director del jardín.

Por su parte, el director científico, Tomás Díaz, reconoció que el proceso de selección del nuevo conservador ha sido muy largo y no ha estado exento de dificultades. De hecho, la denuncia judicial sobre el proceso seguido por la Universidad de Oviedo para designar a García-Verdugo por el otro finalista del concurso, el anterior 'horti curator' despedido Álvaro Bueno, mantendrá al murciano en cierta situación de interinidad por varios meses.

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