«Nunca hay Feria que vaya mal»

Los habituales reconocen que las ventas fueron mejor en los primeros días

PABLO SUÁREZGIJÓN.

«Es muy complicado que alguien diga que le ha salido mala Feria. Siempre hay gente y siempre hay ventas». Los principales sectores con presencia en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (Fidma) cierran la 63 edición con la satisfacción de haber rentabilizado al máximo las dos últimas semanas. Motor, mueble y hostelería reconocen que el ferial exige cada año más trabajo y planificación, pero a la hora de hacer caja, termina aprobando con nota. «Nos fue bien porque siempre va bien. Es cierto que este año hemos hecho un poco menos que otras ediciones, pero nos movemos en números similares», señala Ana Blanco, de Thermomix, quien cifra el volumen de negocio en un 80% del registrado el pasado año. «Notamos un poco la falta de gente en los pabellones. El primer fin de semana fue fenomenal, pero luego se fue deshinchando», afirma la responsable de uno de los estands con mejores números históricos del ferial.

Algo similar ocurre en el terreno del motor. Los concesionarios, colonizadores de buena parte del recinto, se declaran satisfechos, aunque reconocen que ha habido ferias mejores. «Estamos en números muy similares a los de años anteriores, quizás un poco menos. Ha sido una Feria más dura, sin duda», concede Miguel Rodríguez, de Cyasa, una de las casas que mayor nivel de ventas registra habitualmente en la Feria y quien cifra las ventas de este año en unos 180 o 200 vehículos entre las marcas Nissan e Infinity. «Todavía nos queda la post-feria, que es el momento en el que aseguramos los números. De ahí pueden salir más vehículos vendidos o menos», explica. En lo que respecta a afluencia, Rodríguez lo tiene claro. «La primera semana fue muy bien, luego aflojó bastante. Fue una Feria atípica, con muchos tirones de gente. Muy irregular», reflexiona. Lo que no ha cambiado para Cyasa son los modelos con más ventas. «El Qashqai nunca falla, y este año el Micra ha funcionado muy bien», cuenta.

Para el sector del mueble tampoco ha sido una Feria al uso en lo que se refiere a afluencia de visitantes, pero esta irregularidad tampoco se ha traducido en peores números. En el caso de Muebles del Turia, una de las empresas con más años con presencia en la Fidma. «El balance, como casi siempre, es positivo. No tenemos cerrados los números, pero debemos estar en torno a un 10% de ventas más que el año pasado», indica Héctor Fuente. Al igual que ocurre con los vehículos, las empresas del sector del mueble no sabrán a ciencia cierta cual ha sido el balance de la Feria hasta bien entrado el mes de septiembre. «Nos queda ir a muchas casas a hacer mediciones, así que las cifras pueden mejorar todavía», cuentan.

En lo que respecta a productos estrella, la historia se repite. «Siempre vendes más colchones y sofás. Es lo que más», afirman desde Sabino Muebles, otro de los baluartes del sector en el ferial. «Son los clásicos. Al final es lo que siempre funciona», coincide Fuente, quien también aprecia un cambio respecto a la gente. «Yo creo que el visitante viene más a tiro fijo, por eso los picos en afluencia. A mi juicio, en los pabellones ha habido más gente que otros años», asegura quien cuenta con un importante espacio dentro del pabellón central del recinto.

Otro de los puntales para la Feria es, como en todo evento de grandes dimensiones que se precie, el sector hostelero. Se trata de uno de los ámbitos en los que más renovación en cuanto ha productos se ha registrado en los últimos años. «El año pasado innovamos con el bocata de carne guisada y este año ha sido lo que más hemos vendido», coincide Mariluz Suárez, de El Cuco.

La casa de productos cárnicos es un espacio referencia en la Feria, donde siempre obtiene resultados positivos. «Nos movemos siempre en cifras similares. Este año estamos contentos también. El tiempo es un factor determinante y hemos tenido suerte con ello», explica Suárez.