Un okupa del edificio de la plaza del Presi, en Gijón, agrede a un hostelero

Patrullas policiales, durante la intervención en la plaza del Presi la pasada madrugada. / E. C.
Patrullas policiales, durante la intervención en la plaza del Presi la pasada madrugada. / E. C.

«No sabemos qué más tiene qué pasar para que hagan algo y tapien el edificio», lamenta la víctima, quien recibió un fuerte puñetazo

OLAYA SUÁREZGIJÓN.

Nuevo altercado protagonizado por los okupas del edificio de la plaza del Presi, en el barrio de El Carmen. Policía Local y Policía Nacional intervinieron sobre las dos de la madrugada de la noche de los Fuegos después de que uno de los moradores agrediese al propietario de un negocio de hostelería ubicado en la misma plaza.

El incidente se produjo cuando la víctima estaba cerrando el negocio al público. Según el mismo hostelero explicó a los agentes, varios de los okupas estaban en el portal, en aparente estado de embriaguez y alterados, insultándose y pegándose empujones entre ellos. En un momento dado, uno de ellos estampó una botella grande de cerveza muy cerca del bar, por lo que su propietario se dirigió a él para pedirle que tuviera cuidado. «Sin mediar palabra me empezó a amenazar, a decir que me iba a matar... vino hacia mí directamente y me pegó un puñetazo, pude ladear la cara y me dio en el cuello», relata el afectado.

Varios amigos del hostelero que se encontraban en el lugar consiguieron protegerlo y alertar a las fuerzas de seguridad. En pocos minutos se personaron en la plaza del Presi varias dotaciones tanto de la Policía Local como de la Policía Nacional, uno de ellos un vehículo camuflado. El agresor y otro de sus acompañantes escaparon al ver llegar a los agentes, si bien fueron localizados minutos después en las inmediaciones, en la calle Almacenes.

La víctima fue atendida en un centro de salud. «Ni los hosteleros ni los vecinos entendemos por qué después de años con ese edificio okupado no hacen nada para solucionar el problema, no sabemos ya qué tiene que pasar para que lo tapien», lamenta.