«Los que se oponen al Festival Aéreo son cuatro gatos, no van a ningún lado»

Carlos Manso mira hacia la bahía de San Lorenzo. / CAROLINA SANTOS
Carlos Manso mira hacia la bahía de San Lorenzo. / CAROLINA SANTOS

«En el aeropuerto había menos de 400 metros de visibilidad; creo que la decisión de aplazar el inicio de los vuelos fue la correcta»

EUGENIA GARCÍAGIJÓN.

Todos los años asegura que es el último, pero este es el definitivo. Carlos Manso (Gijón, 1952) dijo adiós el domingo a su labor al frente del Festival Aéreo, que lleva dirigiendo desde el 2006. Una meteorología desfavorable hizo que su última función no fuera especialmente sencilla, pero se va «satisfecho» por haber arriesgado a mantener el evento.

-Lleva ya once ediciones.

-Desde la cuarta. Las tres primeras las hizo el Ejército del Aire directamente y cuando ellos lo dejaron empecé yo. Me reclutaron porque era un controlador gijonés. El Ayuntamiento me propuso y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, dio el visto bueno.

«Previamente al día del evento lo paso fatal. Estoy aterrorizado hasta dar el 'briefing'»

-¿El balance es positivo?

-No puede ser de otra manera. Todas las ediciones se desarrollaron sin incidentes ni problemas y con una notable afluencia de público, tanto de Gijón como de fuera.

-¿Es más que un espectáculo?

-Esto es un espectáculo, pero tiene también una parte de fomento de la cultura y la aeronáutica. Hay quienes ven los aviones, quedan asombrados y pasan a otra cosa, pero en otros esto deja una semilla y de aquí salen pilotos, técnicos de mantenimiento, controladores aéreos...

-Se puede afirmar que el festival está consolidado.

-Sí. Yo me voy con la satisfacción de que esto ya está rodado, la inercia es que siga si nadie lo para.El Ayuntamiento ha puesto el festival en manos de gente que sabe llevar esto, la Asociación Aviones de Combate Aerospaciales (Acae) que gestiona la mayoría de festivales de España.

-La nueva alcaldesa ya ha manifestado su compromiso con la continuidad de la cita en el futuro...

-Era una incógnita que ya ha sido resuelta. Esto empezó con una alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, pero la siguiente regidora de otro partido lo asumió como propio. Y ahora Ana González también. Creo que han acertado las tres.

-¿Cómo cree que ha evolucionado el festival?

-La idea original fue del Círculo Aeronáutico 'Fernández Duro' de La Felguera. Aunque hay cosas que no cambian, como la 'Patrulla Águila', todos los años ha habido alguna novedad. La faceta de la aviación histórica siempre ha estado presente, paulatinamente se han incorporado la Armada, el Ejército de Tierra o la Guardia Civil; así como las fuerzas aéreas extranjeras. Siempre se ha tenido en cuenta la faceta deportiva de la aviación con ultraligeros o aviones deportivos y acrobáticos. Tampoco podemos olvidarnos de los servicios públicos como Bomberos o Salvamento Marítimo.

-Dígame algo que haya salido mal y algo que haya salido muy bien.

-Mal el tiempo, pero eso no es culpa mía (risas). Y bien, conseguir que por fin, después de tres años intentándolo, pudiéramos ver el 'mamut' 'Airbus A-400'.

-¿Y alguna anécdota?

-En el año 2015 dirigí los aviones desde la playa San Lorenzo por la mañana y por la tarde lo hice desde la torre de control del aeropuerto como controlador aéreo.

-¿En qué consiste su trabajo?

-El director supervisa que todo se hace de acuerdo con la ley, que la playa reúne las condiciones adecuadas para la exhibición...Establece las normas que han de respetar los pilotos, tales como el punto donde se entra, la altura máxima o las distancias con el público. También da el 'briefing' el día anterior y una vez en la playa, habla con los pilotos.

-Parece que los aviones pasan al lado. ¿Es así?

-Vuelan muy cerca del público, pero nunca a menos de 200 metros y 200 pies de altura.

-¿Han tenido algún susto?

-Nunca. Alguna vez ha habido que tirar de las orejas a algún piloto que se pasó de altura o de distancia, pero los márgenes de seguridad son muy amplios. Que se pase un poco no quiere decir que sea peligroso.

Cancelar

-¿Cómo se explica ante el público que tuvo que esperar durante casi tres horas por el festival?

-El domingo por la mañana, el aeropuerto estuvo en situación LVP, es decir, procedimiento de baja visibilidad. Había menos de 400 metros de visibilidad y había que cancelar o esperar a que se levantara. Creo que la decisión de aplazar el inicio de los vuelos fue la correcta, pero sin la aquiescencia de todos los participantes no habría sido posible.

-¿Qué siente usted antes del festival?

-Lo paso fatal. Estoy aterrorizado hasta el momento del 'briefing' y pienso incluso «ojalá pasara algo que me liberara de esto». Una vez en la playa, estoy tranquilo. Es la parte fácil.

-Este es su último año. ¿Tiene ya sustituto?

-Hay cantera. Pablo González, mi sustituto todos estos años, está sobradamente preparado.

-¿Qué opina de quienes se oponen al festival y lo consideran belicista?

-La participación del Ejército es fundamental: un festival aéreo civil quedaría descafeinado. Todos estos años he sido muy contemplativo y respetuoso, pero ahora que ya he terminado, lo digo. ¡Que les den! Son cuatro gatos y hacen mucha bulla, pero no van a ningún lado.