La oposición rechaza la subida de impuestos y reclama al PSOE «una gestión más eficaz»

IU pide «prudencia» a los socialistas, pero apunta que «Intervención ya alertó de que estábamos al mismo nivel de ingresos que de gastos»

CHELO TUYAGIJÓN.

«No podemos mantener tarifas congeladas para los servicios públicos. Estamos valorando aplicar un IBI diferenciado y tasas específicas para rebajar el consumo de agua». Esos y «para Marqués de San Esteban no veo otra solución que volver a levantarla» son los principales titulares de la entrevista concedida a EL COMERCIO por Marina Pineda, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Gijón. Y ninguno ha gustado a los grupos de la oposición en el Consistorio. Ni siquiera al que está a punto de ser su socio de gobierno.

«En estos momentos de cierre de un acuerdo pediría prudencia, sobre todo a quien no está en las negociaciones», señaló Aurelio Martín. El único concejal de IU recuerda, no obstante, que «la propia Intervención alertó de que el Ayuntamiento estaba teniendo el mismo nivel de ingresos que de gasto corriente. Y eso no puede ser». En su opinión, aunque insiste en pedir «prudencia», lo evidente es que «para poner políticas en marcha hacen falta recursos».

Algo que no niegan el resto de grupos. Salvo Podemos, que declinó hacer declaraciones, los portavoces de Ciudadanos, José Carlos Fernández Sarasola; Foro, Jesús Martínez Salvador; PP, Ángeles Fernández-Ahúja; y Vox, Eladio de la Concha coincidieron en que «no es el momento de subir impuestos».

En realidad, las cuatro formaciones dejaron claro que, en su opinión, nunca es el momento para ello. «Siempre hemos defendido que hay que rebajar la presión fiscal», apuntó Fernández Sarasola. «Más que incrementar ingresos a base de subir impuestos, lo que necesita Gijón es gestionar de una forma más eficaz y bajar tributos», señaló Fernández-Ahúja. «Este cambio supone volver a la época del catastrazo», sentenció Martínez Salvador. «Abogamos por no gravar más a los ciudadanos y sí por tener una política de control y austeridad en el gasto corriente», resumió De la Concha.

Según defendió el portavoz de Ciudadanos, «hay que bajar la presión que sufren las familias y la pymes, para hacerlo hay que racionalizar el gasto, seguir criterios de eficiencia y eficacia en el uso del dinero de todos los gijoneses». Algo que, según la portavoz del PP, no es «la línea del PSOE. Lo cierto es que no nos ha sorprendido nada la propuestas socialista, puesto que su primera iniciativa, siempre, es subir impuestos y tasas. Lo cierto es que lo que han dado en llamar 'nuevo PSOE' se parece mucho al viejo», lamentó.

En su opinión, «subir impuestos no siempre equivale a una gestión más óptima. Y el ejemplo lo tenemos en el gobierno del Principado. Asturias tiene una presión fiscal más elevada que otras regiones, pero año tras año suspende en dependencia, por ejemplo. No hay más bienestar por tener más presión fiscal».

Una teoría que defiende Martínez Salvador. «En nuestros ocho años de gobierno conseguimos ofrecer unos servicios públicos de mucha calidad siendo una de las ciudades con menor presión fiscal del país». Su grupo está «radicalmente en contra a la propuesta del PSOE» porque supone, dijo, «un cambio en la política fiscal».

Un cambio que, según la concejala del PP, «Gijón no necesita». A su juicio la ciudad «necesita menos presión fiscal para acabar con el inmovilismo y el éxodo de jóvenes. Necesita impulsar la actividad económica y crear empleo estable».

Todos dejaron claro su voto en contra a una subida de tasas e impuestos. «Ya hemos dicho que estamos dispuestos a negociar, pero sobre una bajada de impuestos», reiteró el portavoz de Ciudadanos. «Sí podemos revisar el IBI», apuntó la edil del PP, «pero para fraccionarlo e incrementar las bonificaciones a determinados colectivos». Pone Ángeles Fernández-Ahúja como ejemplo a «las personas mayores que viven en el centro, pero solo tienen una pensión. Para ellas el IBI es una cuesta de enero en noviembre».

Marqués de San Esteban

Tampoco comparten los grupos de la oposición el anuncio de la portavoz del PSOE sobre la necesidad de levantar, por enésima vez, la calle del Marqués de San Esteban. La obra, que vio incrementado su coste y cuyo resultado ni gusta a vecinos ni a comerciantes (su pavimento poroso ofrece una permanente imagen de suciedad), es calificada por Ciudadanos como «uno de los grandes fracasos del gobierno de Foro, que no supo gestionar esta obra de forma adecuada».

Cree José Carlos Fernández Sarasola que «como en casi todas las obras de la anterior legislatura, no hubo ningún control, lo que lleva a problemas de retrasos o malas ejecuciones». Coincide con él Eladio de la Concha. El portavoz de Vox reconoce que «no nos gusta como ha quedado la calle», aunque precisa que para la formación su reparación «no es una obra prioritaria». Considera De la Concha que es «más una venganza o querer enfatizar en la obra pública más reconocida en la última legislatura de Foro, que atender a una necesidad real». Porque De la Concha tiene claro que «hay otras muchas calles y barrios de Gijón por mejorar y con actuaciones prioritarias».

Un planteamiento en el que coincide con Fernández-Ahúja. «Nos llama la atención la precipitación, no están siendo tan tajantes en otras cuestiones de vital importancia para Gijón». Considera que «hay que estudiar bien el tema, barajar con prudencia, las alternativas».

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