Dos pabellones llenos de coches

Visitantes en el Salón, en el recinto ferial Luis Adaro, donde tienen descuentos exclusivos. / DAMIÁN ARIENZA
Visitantes en el Salón, en el recinto ferial Luis Adaro, donde tienen descuentos exclusivos. / DAMIÁN ARIENZA

El VII Salón del Vehículo de Ocasión registró 40 ventas y 38 reservas en su primera jornada

JOSÉ LUIS RUIZ GIJÓN.

Dos pabellones repletos de los mejores coches de ocasión, gerencia y kilómetro 0 esperan la visita de miles de asturianos en el recinto ferial Luis Adaro. «Este año disponemos de casi 600 vehículos expuestos en los más de 7.000 metros cuadrados de que disponemos», explica Juan Carlos Grande, responsable del VII Salón del Vehículo de Ocasión de Asturias.

Organizado por EL COMERCIO, ofrece la oportunidad de conocer los mejores turismos, todo-terrenos, utilitarios o familiares. Todas las posibilidades para que cualquiera que esté buscando coche encuentre el que mejor se adapta a sus necesidades. Ya solo queda el día de hoy, desde las once de la mañana y hasta las ocho de la tarde para beneficiarse de excepcionales descuentos y ventajas en todos los vehículos seleccionados por los principales concesionarios establecidos en Asturias. Ayer se vendieron 40 unidades y se reservaron otras 38.

De 11 a 20 horas
Con horario continuo el recinto ferial Luis Adaro acoge el VII Salón del Vehículo de Ocasión. Entrada gratuita.
Más de 7
000 metros cuadrados. Distribuidos en dos pabellones casi 600 coches de ocasión y kilómetro 0 esperan nuevo dueño.
22 expositores
35 marcas representadas entre concesionarios y empresas de compraventa de toda Asturias.

Debido al éxito obtenido el año pasado, cuando se completaron más de cien ventas y más de cien reservas, en esta edición la organización ha tenido que habilitar dos pabellones para dar cabida a todos los distribuidores.

Un Peugeot de los 50

«Tenemos todos los segmentos, desde la categoría A hasta los más premium, pasando por los eléctricos. Hay un expositor que ha traído varios Maserati», detalla Juan Carlos Grande. Se distribuye entre el pabellón principal y el pabellón de las naciones, al que se accede desde el primero y donde los aficionados pueden disfrutar de unos cuantos clásicos, entre los que destaca un Peugeot negro de los años 50.