Piden dos años de cárcel a una mujer por llamar maltratador a un acusado en Facebook

Piden dos años de cárcel a una mujer por llamar maltratador a un acusado en Facebook

Paz Rodríguez publicó en la red social un comentario sin citar el nombre de quien ahora, tras quedar el caso sobreseído y darse por aludido, la denuncia

P. SUÁREZGIJÓN.

Paz Rodríguez fue a Burgos para acompañar a una presunta víctima de violencia de género. Dio fe de ello en Facebook y escribió que se dirigía a la ciudad burgalesa por causa de un «maltratador» al cual no llegaba a nombrar directamente en la publicación. Sin embargo, el caso quedó sobreseído y el acusado, al darse por aludido en base a los detalles que se especificaban en el comentario, decidió denunciarla por daños morales.

Ahora, tras aceptar el juzgado la denuncia y una vez celebrado el juicio, la presidenta de la asociación Carla Vive, un colectivo en apoyo a mujeres víctimas de delitos de género, se encuentra a la espera de una sentencia que podría suponerle dos años de prisión y el pago de una indemnización cercana a los 4.000 euros. «No sabemos si finalmente será esa la condena, pero en caso de serlo es un disparate. En ningún momento di nombres, solo decía que iba a Burgos por un maltratador», insiste Rodríguez, quien adelanta que en caso de ser condenada recurrirá la sentencia. «Hay que dejar claro que, además, el no fue absuelto como tal», matiza.

Su estrategia durante el juicio no se basó en negar lo evidente, la publicación en Facebook, sino en afirmar que no existe dolo como para considerarlo una calumnia. «No publiqué algo conocedora de que era falso y con el fin de causarle daño a alguien. Yo sigo manteniendo que ese hombre es un maltratador», afirma, rotunda.

Arresto domiciliario

No es la primera vez que Rodríguez se encuentra en una situación similar. En octubre de 2018, una juez decretó su arresto domiciliario durante veinte días después de que la activista le dijese durante un juicio que estaban dejando pocas soluciones a las mujeres y que las que quedaban no les iban a gustar. «Lo que quieren es callarnos, pero no lo van a conseguir», asegura.