Piden catorce años de cárcel para el acusado de agredir y abusar de su mujer

La Fiscalía solicita que abone los gastos del tratamiento psicológico de la víctima y sostiene que le impedía salir a la calle

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Un vecino de Gijón se enfrenta a una condena de catorce años y cuatro meses de prisión por abusar sexualmente y agredir a su pareja y madre de su hijo. Según señala la acusación pública, el maltrato se habría prolongado durante dos años en el domicilio que ambos compartían. El juicio se celebrará el martes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, en Oviedo, que cuenta con las competencias en materia de violencia de género.

Según señala el ministerio público en su escrito de acusación, «desde el año 2013 el procesado estableció un clima de violencia en las relaciones con la mujer, con agresiones verbales, cogiéndola en diversas ocasiones por el cuello y zarandeándola». La situación se agravó «especialmente tras quedar la mujer embarazada, momento en el que aumentó el control que ejercía sobre ella, como, por ejemplo, cogiendo las llaves de la puerta del piso, cerrando la puerta e impidiendo que esta pudiera salir, quitándole también el teléfono móvil para que no pudiera hacer ninguna llamada».

Entre los meses de enero y junio de 2015, dice la Fiscalía, «en ese ámbito de violencia y control que el procesado ejerció sobre la denunciante, la obligó, con empleo de fuerza y contra su voluntad, a mantener relaciones sexuales en diversas ocasiones». Muchas de esas veces, según relató la propia víctima, «la obligaba a permanecer desnuda en la cama hasta que él le autorizaba a que se vistiese».

Tratamiento psiquiátrico

Toda esta situación provocó que la mujer, en septiembre de 2015, acudiera al servicio de Salud Mental del Hospital de Cabueñes. Ya en esa primera exploración «se apreció que sufría un ánimo depresivo, pesadillas, insomnio y recuerdos intrusivos de escenas violentas, compatibles con un diagnóstico clínico de estrés postraumático». Tras esa consulta fue derivada a un tratamiento de psicoterapia grupal de violencia de género, donde permaneció hasta marzo de 2016. «Presentaba como secuelas, victimización de violencia física, psicológica y sexual, compatibles esos síntomas con un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático».

En un auto del 21 de agosto de 2015 del juzgado de Violencia sobre la Mujer se prohibió al procesado aproximarse a menos de 300 metros de la mujer y de su hijo, de su lugar de trabajo o de cualquier otro frecuentado por ellos, así como comunicarse con ella mientras dure la instrucción de la causa o se dicte otra resolución. Además de los catorce años de prisión, la Fiscalía solicita que indemnice a la víctima con la cantidad de 6.000 euros por los daños morales causados, así como al Servicio de Salud del Principado por la asistencia psiquiátrica prestada a la mujer.

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