«Para hacer cooficial el bable tendríamos que enseñar a todos los asturianos a hablar una llingua de laboratorio»

Eladio de la Concha, durante su entrevista en 'La Lupa', de Canal 10. / JOSÉ SIMAL

«Un plan serio sobre movilidad no puede prescindir del coche», afirma De la Concha

I. VILLARGIJÓN.

«No me parece sensato pensar que al centro de Gijón no pueda entrar ningún coche de las características que tienen los que tenemos todos. ¿Quieren que con un tercio de la población con más de 65 años la gente vaya en patinete a todos los sitios o que cargue en bicicleta con un paquete de 20 kilos desde el Leroy Merlin?». El portavoz municipal de Vox, Eladio de la Concha, se mostró ayer muy crítico con los planes para implantar zonas de bajas emisiones en el centro de la ciudad y consideró que «un plan de movilidad serio no puede prescindir del coche». Sus declaraciones tuvieron lugar durante una entrevista con Juan Neira en el programa 'La Lupa', de Canal 10, donde añadió que «el autobús tampoco es una solución» por los tiempos de espera que conlleva e indicó que «cuando los informes dicen que por Gijón hay muchos desplazamientos andando, igual deben referirse a que hay mucha gente que está en paro y se pasa el día paseando porque quienes trabajamos no nos podemos permitir esas pérdidas de tiempo tan enormes».

El edil atribuyó la bajada del precio del autobús a partir del 1 de enero a «una cuestión ideológica, con unas pérdidas que equivalen a lo que van a sacar del nuevo IBI diferenciado. Pero por mucho que se empeñen no va a ir todo el mundo en autobús».

Respecto a las ordenanzas fiscales, aseguró que Vox se opondrá «prácticamente a todas», pues consideró que «se suben los impuestos porque sí, solo para poder manejar más dinero». Apuntó a los trabajadores como los más afectados por la presión fiscal e ironizó con que «seguramente al PSOE le vote la gente que no trabaja. No tiene explicación que lo hagan aquellos que están esquilmados».

Renta por trabajo social

De la Concha también se refirió a cuestiones como la renta social, que en su opinión requeriría de más control «para saber a quién se le da y por qué». Aseguró que «hay gente especializada en abusar de este tipo de ayudas, o que por un lado tiene su rentita social garantizada y por otro trabaja en 'B'». Pidió más coordinación entre las administraciones y un profundo estudio «de la situación de la gente que está realmente en estado de necesidad» y planteó que los perceptores de ayudas sociales que estén capacitados para ello realicen «algún tipo de trabajo social como contraprestación».

Sobre el grado de Deporte, dio casi por seguro que acabará en Mieres. «Mucho me temo que ya esté amagüestáu», dijo, «aprovechando que ahora está de moda el bable». También criticó una hipotética cooficialidad. «Aparte de detraer 70 millones de euros de otras necesidades, que son muchas, necesitaríamos enseñar a los asturianos a hablar esa lengua de laboratorio que no existe», apuntó. «No estoy en contra del asturiano. Cada uno que hable como quiera. Pero en España se han utilizado los idiomas distintos al castellano como una seña de identidad que ha llevado al separatismo».