«No hay que poner fin a la industria, pero la era de la tecnología ya está aquí»

Begoña Cueto, Nerea Monroy, Úrsula Szalata e Ignacio García, en el salón de actos del Antiguo Instituto. / DAMIÁN ARIENZA
Begoña Cueto, Nerea Monroy, Úrsula Szalata e Ignacio García, en el salón de actos del Antiguo Instituto. / DAMIÁN ARIENZA

Cuatro expertos del ámbito del empleo plantean la necesidad de adaptar el mercado laboral a la sociedad 4.0

MARLA NIETOGIJÓN.

La revolución tecnológica ya no es el futuro, sino una realidad. Un presente que obliga al Principado a ponerse al día, pues al ser una región tan dependiente de la industria, le cuesta encontrar el camino por el que enfocar esta nueva era. De ello se habló ayer en el Antiguo Instituto durante el IV Foro de Pensamiento Social, que en su tercera jornada planteó los 'Desafíos del empleo en Asturias: derechos, educación, formación y nuevas alternativas laborales'.

Una de las profesoras de Economía Aplicada de la Universidad de Oviedo, Begoña Cueto, alertó sobre la necesidad de incorporar las nuevas tecnologías al mercado laboral existente: «No se puede poner fin a la industria, pero la revolución tecnológica la tenemos aquí. Estamos poniendo mucho énfasis en proteger lo que tenemos. Sí, hay que darle un período de adaptación, pero me parece que nos estamos quedando atrás», sostuvo. Desde su punto de vista, «hay unas necesidades formativas nuevas y faltan propuestas en el ámbito de lo que ya tenemos aquí. Creo que luchar contra la evolución es complicado».

En ese sentido, Nerea Monroy, vicesecretaria de UGT en Asturias, consideró que «hay que caminar hacia la sociedad 4.0. Es necesario reformar los empleos para que todos los trabajadores puedan salir al mercado laboral de esas nuevas tecnologías. Y también hay que intentar formalos adecuadamente».

El factor demográfico

Como Cueto y Monroy, también Úrsula Szalata, responsable de Formación y Empleo de CC OO de Asturias, e Ignacio García, director del área de apoyo corporativo y asesor jurídico de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), coincidieron en que el mercado laboral asturiano «es precario y estacional». «Sobre todo, el sector servicios se ve afectado. Es más temporal, con contratos por horas o por días. Se deberían volver a evaluar las bonificaciones que se hacen a las empresas, ver si realmente están sirviendo para crear empleo estable, a tiempo completo e indefinido», explicó Szalata.

Otro de los factores que contribuye a este problema es la demografía: «El paro es un elemento secundario cuando tenemos un mercado envejecido y cada vez más pequeño», aseguró Begoña Cueto.