Presentados 61 recursos al PGO de Gijón, que piden el cambio del uso del suelo

Edificio del Rick's, cuyos propietarios presentaron varios recursos al PGO. / AURELIO FLÓREZ
Edificio del Rick's, cuyos propietarios presentaron varios recursos al PGO. / AURELIO FLÓREZ

El Rinconín, El Infanzón, Porceyo y los núcleos rurales, principales zonas en las que se presentaron quejas a la tramitación

M. M. C.GIJÓN.

El Plan General de Ordenación (PGO) tendrá que dilucidar algunos de sus aspectos en los tribunales. El caso es que, a 31 de agosto, se habían presentado 51 contenciosos al PGO y otros seis al catálogo urbanístico. Pero, además, hubo otros cuatro que hacían referencia a ambos documentos, con lo que en total se habían formulado 61 recursos al planeamiento gijonés.

Las zonas en las que inciden estos recursos son El Rinconín, Porceyo, El Infanzón y los núcleos rurales. En la primera de ella, las demandas se centran en la zona donde se va a desarrollar el PERI del Piles y en el edificio del Rick's. Para la primera la demanda es interpuesta por varios propietarios que piden la nulidad del PGO y se muestran disconformes en cuanto a la división en unidades de ese terreno y a la calificación del suelo urbano no consolidado en lugar de consolidado. En cuanto a la zona del Rick's, el recurrente pretende que la zona pase a regularse por ordenanza sin las cargas que se señalan en la ficha urbanística en cuanto a la intervención en el edificio y en la urbanización privada.

En Porceyo, los recursos afectan a tres parcelas y se solicita que los terrenos sean declarados como uso terciario. El caso es que en en todos los casos ahora ahora está como de uso industrial.

En cuanto a la zona de El Infanzón, se solicita excluir unas serie de parcelas de un ámbito de actuación para incluirlas en la calificación de suelo urbano de baja densidad de vivivenda unifamiliar grado 3.

Hay nueve recursos que afectan a nucleos rurales. Se trata de terrenos en La Pontica, La Fana, Cefontes, Castiello de Bernueces y Mareo. En el caso de La Pontica, se solicita que los terrenos en cuestión sean clasificados como suelo urbano consolidado, mientras que en los otros ocho casos la petición pasa por clarificarlos como núcleo rural cuando el PGO los prevé como suelo no urbanizable de interés agropecuario y, en un caso, como de especial protección ambiental.

Hay otros dos contenciosos que hacen referencia a errores en la tramitación o en los planos, así como otro referente a la normativa aplicada y, más concretamente, en relación a la regulación de las viviendas de uso turístico.

Otras de las demandas y que también afectan al catálogo urbanístico son la petición de que se declare nula la catalogación de una finca «como jardín en el catálogo urbanístico del año 2010 que se regulan como arbolado como arbolado singular en este documento», así como la solicitud de descatalogación de un edificio en Somió que está protegido con nivel ambiental o transoformarlo por ambiental-documental.

Tampoco hay que olvidar el presentado por Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar) y que hace referencia al uso del suelo en los antiguos terrenos de Naval Gijón, en los que demanda que se puedan destinar a uso residencial y no solo industrial, tal y como prevé actualmente en el PGO.

Todos estos asuntos deberán ser solventados ahora por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, que es el que tiene competencias en esta materia.