El Principado endurece las medidas ambientales requeridas a Arcelor para reducir emisiones

Instalaciones de ArcelorMittal, anteayer, vistas desde la zona de Montiana. / AURELIO FLÓREZ
Instalaciones de ArcelorMittal, anteayer, vistas desde la zona de Montiana. / AURELIO FLÓREZ

La nueva autorización afecta al sínter, la acería y los hornos altos de la factoría de Gijón, que precisará de inversiones elevadas

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El Principado ha aprobado la revisión de la autorización ambiental integrada del sínter, la acería y los hornos altos de la factoría de ArcelorMittal en Gijón, que endurece de manera significativa las condiciones que ha de cumplir para reducir al máximo todo tipo de emisiones contaminantes. Esta nueva autorización se basa en la normativa comunitaria que establece la obligatoriedad de aplicar las mejores tecnologías disponibles en la producción siderúrgica. En la factoría gijonesa afecta a las baterías de coque, la acería, el sínter y los hornos altos. Para el resto de las instalaciones se mantiene la autorización vigente hasta ahora.

Según el documento publicado ayer en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), la empresa «deberá incluir el control de los combustibles empleados en la planta, en cuanto a sus características y calidad, con el fin de minimizar la emisión del aire y establecer los ajustes o modificaciones necesarios en la operación». Hay muchos campos en los que deberá actuar ArcelorMittal, como en la gestión energética, de los materiales y de los residuos. Pero si algo es sensible en Gijón es todo aquello relativo a las emisiones a la atmósfera, que la empresa deberá minimizar utilizando las mejores tecnologías disponibles, procedimientos de dispersión o apantallamientos arbóreos, entre otras. No solo se tratará sobre el proceso siderúrgico en sí, sino también en la manipulación, el transporte y el almacenamiento de las materias primas.

La intensificación de la vigilancia es otra de las novedades de esta autorización, que incluye, por ejemplo, la medición de «las emisiones de contaminantes de las chimeneas de las principales fuentes de emisión de la instalación», con mediciones en continuo de las cámaras de calentamiento de los hornos de las baterías de coque, de las parrillas de sinterización, de las naves de colada de los altos hornos y de los convertidores básicos de oxígeno.

Los valores de emisión de partículas deberán rebajarse un 80% con respecto a lo permitido hasta ahora

El sínter será uno de los equipos que más reformas deberá acometer, con la instalación de precipitadores electrostáticos y filtros de mangas. Para el sínter A primario, este tipo de filtros habrán de estar instalados antes del 31 de diciembre de este año, mientras que para el sínter B, antes del 31 de diciembre de 2022. Además de las partículas PM10, la factoría deberá reducir la emisión de óxido de azufre, óxidos de nitrógeno y otros elementos. También deberá mejorar los sistemas para reducir las emisiones en la descarga de la parrilla de sinterización, en la trituración del sinterizado, en las instalaciones de refrigeración y cribado, y en los puntos de transferencia y transporte. Los valores de emisiones de partículas permitidos se reducen a partir de ahora de manera muy significativa, hasta una concentración de solo 10 microgramos por metro cúbico, lo que supone una reducción del 80% con respecto a los 59 microgramos permitidos hasta ahora. Para ello será necesaria la instalación de filtros de mangas.

Para la acería, ArcelorMittal deberá instalar electrofiltros, filtros de mangas y cartuchos filtrantes para controlar los procedimientos básicos del hierro o el acero. El caso es que en esta instalación «deberá alcanzarse una eficiencia media total de recogida de partículas mayor del 90%», según la nueva autorización ambiental integrada, con varios sistemas depuradores basados en filtros de mangas.

Ese mismo sistema ha de ser instalado en los hornos altos, además de otros de captación en vía seca como de inyección de carbón activado. En estas instalaciones las emisiones de partículas habrán de bajar aún más, pues, dependiendo de la zona, hasta solo cinco microgramos por metro cúbico.

ArcelorMittal tiene además un plazo máximo de seis meses para colocar los medidores automáticos de emisiones a la atmósfera en continuo en los focos contaminantes de la acería. La previsión de la empresa, que tiene un plazo de 30 días para presentar el correspondiente recurso contra esta nueva autorización, es iniciar en febrero la obra civil para la instalación del filtro de mangas en el sínter A.