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Una representación de los vecinos de Cabueñes en el entorno de la asociación vecinal de Fontevilla Foto: José Simal / Vídeo: Diego Abejón
Barrios y parroquias de Gijón

Los privilegios del campo con la ciudad «al alcance de la mano»

La asociación Fontevilla reclama una mayor participación vecinal y se queja de la mala cobertura, las carreras ilegales y el vandalismo que asedia la fuente y lavadero de Isabel II

Jueves, 13 de noviembre 2025, 22:55

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«Me gusta que se puede llegar caminando a casi cualquier sitio. Tenemos la playa cerca, pero también el monte, una doble variedad». Habla Tomás Montero quien, a sus once años, tiene muy claras las ventajas de vivir en un sitio como Cabueñes. Con poco más de 1.400 habitantes, la parroquia se convierte por su corta distancia con el núcleo urbano de Gijón, en una lugar que ofrece lo bueno de vivir en el campo, sin dejar de estar cerca de la ciudad.

Pero si bien a su corta edad Montero tiene claro lo bueno, también lo malo: los coches. «A veces pasan a mucha velocidad, sobre todo en la zona del colegio», explica a este periódico. Y, aunque sí que hay juventud, porque «haber hay niños», lo que falta es que «salgan a jugar». Muchos de ellos «viven en urbanizaciones y están siempre ahí dentro».

Su visión muestra los problemas de un niño de once años, pero no dista mucho de la que los adultos tienen, porque desde la asociación de vecinos Fontevilla lo que más se pide es «participación». Nabila Gómez, presidenta de «una de las parroquias más grandes» de Gijón, señala que la gente «de toda la vida» de Cabueñes siempre ha tenido claro la importancia «de asociarse». El crecimiento poblacional de Cabueñes en los últimos años ha traído muchas caras nuevas al lugar, la de Gómez una de ellas. «A la gente de mi quinta (tiene 39 años) le cuesta más movilizarse y es muy importante porque si no decides tú lo que pasa en tu parroquia otro lo hará», manifiesta.

Desde el punto de vista de la presidenta vecinal, Cabueñes «tiene lo mejor de vivir en Gijón» porque «al alcance de la mano» hay una gran cantidad de servicios: «Tenemos el Hospital de Cabueñes, el Jardín Botánico, el edificio civil más grande de España –la Laboral–, un centro de arte con renombre... Es preciosa esta parroquia». Y está muy cerca de la ciudad con la suerte «de poder desayunar, en ocasiones, viendo vaquitas. La gente no se da cuenta, pero Gijón tiene una parte muy importante que es rural y que debemos cuidar», insiste. Otro problema al que se enfrentan en plena era digital es a la falta de fibra óptica, un problema que afecta «a gran parte de Cabueñes, en especial al camino de La Ñora», asegura. Un asunto que tratará, espera, más pronto que tarde.

Al instalarse en la parroquia, Nabila Gómez tomó el relevo de Carlos Velázquez Duro, quien fue presidente hasta el pasado septiembre. Ahora continúa en la junta directiva. Para él, un reto primordial es el «estado actual» de la fuente y el lavadero de Isabell II. «Es una pena, el Ayuntamiento gastó muchísimo dinero en arreglarlo y hacerle un tejado espectacular y, ahora mismo, está totalmente abandonado, independientemente de todas las pintadas de los grafiteros que van allí a utilizarlo de lienzo», lamenta. Este es un sitio «muy importante» dentro de la parroquia y «maravilloso para estar ya que el ambiente es precioso. Hay unas mesas, un arroyo... Es un sitio muy bonito y es una lástima», reitera.

Belén Riestra lleva desde 2009 en la parroquia. «Estoy muy a gusto, es una zona muy tranquila». Por eso, acostumbrada a la paz que ofrece Cabueñes, señala una queja referente a la época estival y las carreteras rurales. «Hay rallys que suben al Infanzón», señala. «Con el calor, duermo con la ventana abierta y es horroroso», expresa. «El ruido es insoportable, te despierta a las dos o tres de la mañana y luego tardas horas en poder dormirte», dice exasperada. Otra de las pequeñas cosas que los parroquianos deben mejorar, anota, es «llevar a los perros con correa». Un incumplimiento que motivó que su gata se llevara «un susto tremendo» al encontrarse con dos perros sueltos en la carretera.

«Faltan tiendas»

Carlos González apunta como pega la «faltan tiendas» en la zona. Otro de los problemas a los que hace mención es a los coches estacionados en las caleyas. «Estas carreteras no se pensaron para dejar los vehículos fuera de casa, sino que se supone que hay que tenerlos dentro, de no ser así estorban a todo el mundo».

Pese a estos peros, González está de acuerdo con Riestra: «Es muy tranquilo y está mucho menos contaminado que en la ciudad». Aunque para este vecino lo mejor de Cabueñes es «la cercanía que tiene con la ciudad y que, viviendo en el campo, hay paseos muy bonitos, es toda una delicia pasear por la ruta del Peñafrancia».

Con todo, la asociación vecinal Fontaciella invita a los gijoneses de las zonas urbanas a visitarles y hace hincapié en que los parroquianos comprendan la necesidad de formar parte de la entidad: «Es una herramienta de poder ciudadano», vuelve a señalar Gómez. Tienen distintas actividades como «pintura, yoga, pilates...», enumera. Trabajan ahora en «incluir ludoteca para los más pequeños» y en otros proyectos «como poner en marcha un coro», apunta. Esta tarde, a las cinco, la asociación celebrará su magüestu con castañas asadas, sidra dulce y hasta un concurso de tortilla.

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