Puertos del Estado reclamará al Gobierno que agilice la tramitación de la regasificadora

Instalaciones de la planta regasificadora de Enagás, en la ampliación de El Musel, vistas desde la mar. /  DANIEL MORA
Instalaciones de la planta regasificadora de Enagás, en la ampliación de El Musel, vistas desde la mar. / DANIEL MORA

Salvador de la Encina se reunirá esta tarde con el ministro Ábalos para que se apruebe la declaración de impacto ambiental

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El presidente de Puertos del Estado, Salvador de la Encina, mostró ayer su firme respaldo a la regasificadora del puerto de El Musel y, en el transcurso de una reunión mantenida con el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Laureano Lourido, aseguró que esta misma tarde mantendrá una reunión con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, para que éste transmita a la titular del Ministerio de Transición Energética, Teresa Ribera, la necesidad de que se agilice la tramitación de la nueva declaración de impacto ambiental de dicha planta gasista. El objetivo, según explicó el presidente del puerto, es que «la tramitación medioambiental que se inició el pasado mes de febrero se agilice y se cierre en breve».

La regasificadora de El Musel es propiedad de Enagás y su construcción finalizó en 2012, después de una inversión de más de 380 millones de euros. Desde entonces, permanece hibernada. Para la Autoridad Portuaria de Gijón es muy importante que la planta inicie pronto la actividad. Laurido considera «vital» que esta instalación se ponga en funcionamiento «rápido y contar con esos tráficos para compensar la caída del carbón».

Este espaldarazo de Puertos del Estado a la regasificadora, después de que la instalación tuviera que reiniciar su tramitación ambiental, permitirá que Enagás pueda consolidar la autorización administrativa con la que ya cuenta. En principio, el objetivo de la empresa gasista es utilizar la instalación de El Musel como 'hub' o punto de almacenaje de gas natural licuado para su posterior distribución, también mediante barcos, hacia el norte de Europa. No obstante, Enagás pretende impulsar en Asturias proyectos de biometano e hidrógeno 'verde', que también podrían ayudar a impulsar la regasificadora. Además, hay que tener en cuenta que hace solo tres semanas que Enagás y el Principado firmaron un protocolo de colaboración para desarrollar proyectos relacionados con las energías renovables no eléctricas que permitan fomentar la eficiencia energética y reducir las emisiones de dióxido de carbono. Lo que sí tiene claro Enagás es que la planta de Gijón será parte importante en la eliminación de la huella de carbono.

Esta planta cuenta con dos tanques con capacidad para almacenar 150.000 metros cúbicos de gas natural licuado cada uno, si bien el proyecto prevé la futura construcción de otros dos tanques. Que se lleguen a levantar dependerá de la fuerza que tomen las labores de 'bunkering' (suministro de combustible de barco a barco) previstas.

La tramitación para legalizar la instalación viene de largo, después de una sentencia que la consideró ilegal al incumplir la legislación en materia de distancia mínima a zonas habitadas y que requería de una autorización ambiental más exhaustiva. En marzo de 2017 el Ministerio de Energía elaboró un proyecto de real decreto que fue aprobado por el Consejo de Ministros en mayo de 2018. Así se levantaba, además, la moratoria de 2012 que paralizaba la puesta en marcha de varias plantas, entre ellas la de Gijón y se reconocían las labores de 'bunkering'.

Más