El abogado de 'La Manada': «Quiero ir a por el Felpeyu para que me escuchen: no demonicé a la víctima»

Agustín Martínez Becerra, abogado de tres de los cinco sevillanos juzgados por la presunta violación de una joven en Sanfermines. / EFE
Agustín Martínez Becerra, abogado de tres de los cinco sevillanos juzgados por la presunta violación de una joven en Sanfermines. / EFE

«La denunciante ha sido tratada con el máximo respeto. La fiscal ha mantenido una versión increíble de lo sucedido. No hubo violación»

CHELO TUYA GIJÓN.

El 10 de febrero de 1994, el dibujante Chumy Chúmez acudió a Gijón. Fue el último Felpeyu en recoger su 'galardón'. Tras él, ningún otro de los antipremios que, anualmente, concede la Tertulia Feminista Les Comadres ha hecho sombra a la verdadera galardonada de la jornada: la Comadre de Oro. El próximo 8 de febrero, Rosa Cobo puede encontrarse con Agustín Martínez (Sevilla, 1966). Es, junto a Juan Manuel Canales y Jesús Pérez, el Felpeyu 2018. Todos defensores de los cinco sevillanos autodenominados 'La manada' y que han sido juzgados en Pamplona acusados de una violación grupal a una joven de 18 años en los últimos sanfermines. Martínez, defensor de tres de ellos, niega todas las acusaciones.

-Felpeyu 2018, Dice que quiere venir a recogerlo.

-No le quepa la menor duda.

-¿Vendrá solo usted? Porque el 'antipremio' es también para el resto de abogados de 'La manada': Juan Manuel Canales y Jesús Pérez.

-Sí, iré yo solo. Creo que a mis compañeros les han adjudicado un premio que me merezco yo solo.

-Premio... Es lo contrario.

-Sí, lo sé.

-Y parece que no está muy de acuerdo con la decisión del jurado: las socias de la Tertulia Feminista Les Comadres.

-No, todo lo contrario. Creo que el jurado ha estado al nivel de sus conocimiento del asunto.

-¿Y cuál es el nivel?

-Ninguno. El jurado ha entendido que merezco el Felpeyu por demonizar a la víctima. Lo hacen desde el desconocimiento, que es libre y osado.

-¿No ha demonizado a la víctima?

-Absolutamente para nada. Al contrario. Primero, en este procedimiento no ha habido ninguna víctima. Hay una denunciante. Ella ha sido tratada desde el máximo respeto y decir lo contrario es mentir.

-Hacer un seguimiento con un detective a la víctima, o denunciante como usted la llama, ¿entra dentro de la actuación de la defensa?

-Es obvio. Porque cuando tú reclamas 300.000 euros en concepto de daños y perjuicios por un síndrome de estrés postraumático tendrás que demostrar que existe ese síndrome. Y, en este caso, ha quedado acreditado que para nada. Y no lo han hecho, precisamente, por la poca actividad probatoria de la acusación.

-Esa actitud vital que refleja el seguimiento a la víctima realizado por sus detectives, ¿no puede estar basada, precisamente, en consejos de psiquiatras y psicólogos para superar lo sucedido?

-Es cierto, pero el problema es el siguiente: si usted hace una vida normal es que tiene una vida normal. Si usted tiene que tener algún tratamiento médico por haber sido objeto de un hecho delictivo, evidentemente tiene que tenerlo. Cuando usted no acredita ningún tratamiento médico, significa que usted no ha tenido que curarse. Lo que no tiene ningún sentido es que usted no aporte ningún tratamiento médico en un procedimiento judicial en el que reclama 300.000 euros. Sin embargo, el problema es que yo certifico que usted, la denunciante me refiero, lleva una vida normal.

-En este juicio tan mediático, el papel de la fiscal ha sido clave para respaldar la denuncia de la víctima y dar por ciertos unos hechos que sus defendidos niegan.

-Mire usted, esto es muy fácil. En un procedimiento judicial la instrucción tiene una parte y después está el procedimiento penal. Ahí es donde hay que demostrar lo que ha ocurrido. En el juicio no ha quedado acreditado absolutamente nada. La fiscal ha mantenido lo que estaba dentro del sumario, pero no lo que ocurrió en la vista. La fiscal ha mantenido una visión increíble de los hechos. Increíble.

-Lo que ocurrió en la vista no modificó el criterio de la fiscal.

-No, no suele ser habitual que ocurra. La Fiscalía siempre mantiene lo que firma en su escrito de acusación, aunque no pasó lo que la fiscal dijo. Para nada.

-Lo dice convencido.

-Es que lo estoy. Si nosotros hubiéramos tenido el menor miedo a lo que iba a pasar en el juicio, habríamos pedido que fuera a puerta cerrada. Y, al contrario, nosotros hemos peleado para que fuera abierto. He peleado hasta la saciedad. De hecho, las dos últimas jornadas fueron abiertas gracias a que yo lo pedí. A que lo exigí. Solamente se puede pensar que uno tiene algo que ocultar cuando tiene miedo. No hubo ninguna agresión sexual. Ninguna. De verdad. Y es tremendo todo lo que ha ocurrido. Tremendo (se desespera). Se ha matado a cinco tíos, que, efectivamente, son cinco gañanes, pero que no han violado a nadie.

-Usted nunca se ha cortado al definir a sus clientes. ¿Les parece bien que les llame gañanes?

-¿Cómo no lo van a asumir? Si es que lo son. Son cinco imbéciles. Pero en esta fiesta, lo de menos es que les llamen imbéciles. Lo que no pueden llamarles es violadores, porque no lo son.

-Si viene, ¿cuál será su discurso?

-Que es lamentabilísimo que para defender los derechos de las mujeres se tenga que insultar a gente que hace su trabajo de manera legítima y noble. Yo me siento insultado. Y voy a ir a insultar.

-Nadie le ha insultado.

-Sí, las que me han concedido el premio. Dicen que yo soy un Felpeyu, un despojo humano. Y ellas, ¿qué son? ¿De qué creen que va esto? ¿Cuál es mi parte del trabajo? ¿Cuál es la norma? Cuando un tío viola a una tía debe ser fusilado al amanecer. Y cuando una señora coge a un niño y lo tira por un barranco, la señora es una víctima del patriarcado.

-No soy la portavoz de la Tertulia Feminista Les Comadres, pero ellas no están en guerra con los hombres. Defienden la igualdad.

-¿Cómo que no? No me pueden decir a mí que yo he demonizado a la víctima. ¿En qué? ¿A ver?

-¿En contratar a un detective para que la siga?

-Pero eso es una gilipollez. Porque eso es no saber de qué se está hablando. Es decir cosas que no son, eso sí, quedan preciosas, ¿eh?: de- mo-ni-zar (recalca el silabeo) a la víctima. ¿Pero qué víctima? ¿Cómo pueden salir miles de mujeres a la calle a decir '¡Yo sí te creo!' si la víctima dice en el juicio lo contrario que en la denuncia. Yo sí te creo... ¿Qué? ¿Que entraste a la fuerza en el portal o de la mano a fumar un porro? ¿Que quería o no? ¿Cuál versión te crees? ¿Cuál? ¿Cuál?

-Ellas creen...

-¿Ellas creen qué?

-Ellas creen a la denunciante y lo que afirma la fiscal.

-Claro, entonces, ¿nos creemos siempre la versión del fiscal?

-Según la de sus defendidos, ¿una mujer miente sobre una violación y no le importa llevar a la cárcel a cinco personas inocentes?

-Por miedo a que se publicaran los vídeos del sexo consentido.

-¿Qué espera de la sentencia?

-Es difícil. El día después de la denuncia había más gente manifestándose que en el chupinazo. Hay una gran presión social. ¿Sabe que al primo de 'El Prenda' le han metido 4.000 euros de multa por llevar al Sadar una pancarta que ponía 'Gordo'. Por apología de la violación.

-¿Y no lo era?

-Es que no ha habido violación.

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