«Ya quisiera Nueva York ser como Gijón»

Roces. Alberto Rodríguez dio el pregón de las fiestas de San Julián. / JORGE PETEIRO
Roces. Alberto Rodríguez dio el pregón de las fiestas de San Julián. / JORGE PETEIRO

Martínez Salvador abre en La Providencia unos festejos «muy especiales para mí»

G. TELLADO / I. OTERO GIJÓN.

«Gijón es una ciudad especial con unas fiestas y lugares únicos. Ya quisiera Nueva York ser como nosotros». Así finalizaba ayer su discurso del pregón de las fiestas de San Lorenzo de La Providencia el concejal de Turismo, Deportes y Festejos, Jesús Martínez Salvador, en la capilla de La Providencia. Durante su pregón, no quiso olvidarse de los miembros de la junta directiva, a la que agradeció la organización de unas fiestas «muy especiales para mí». Aunque pasó toda su juventud en el barrio de El Llano, el concejal de Foro recordó sus buenos tiempos de juventud en los que se escapaba al mirador «todos los fines de semana para pasar un rato con mis amigos».

«Invito a que todos los gijoneses y todo el mundo venga a esta gran fiesta, porque así somos en esta ciudad, muy 'grandones'», animó. Tras estas palabras, el pregonero pulsó el botón que tenía frente a su atril para encender la mecha del chupinazo, con el que se dio comienzo a las fiestas de forma oficial. Tras este gesto, el coro marinero Manín de Lastres actuó para todos los presentes. Empezaron con la 'Salve marinera' y terminaron con el tradicional 'Gijón del alma' antes de dar paso al ágape y vino español en la carpa del prau de la fiesta y la primera gran verbena con la Orquestina.

Además de en La Providencia, los festejos también arrancaron ayer en Roces y Deva. En el barrio del sur, fue el actor y cómico mierense Alberto Rodríguez el encargado de abrir las fiestas de San Julián con un pregón que fue entrelazando entre divertidos monólogos que hicieron llorar de la risa a los presentes. Vecino de la zona desde hace un año, destacó Rodríguez que Roces «sigue celebrando una fiesta de la que la gente se siente muy orgullosa». Modesta donde las haya, «no está organizada por la comisión como tal, sino por toda la asociación de vecinos que forman la gran familia de Roces», continuó entre los aplausos del público. La jornada vespertina estuvo amenizada por el grupo folclórico El Xolgoriu y el primer día festivo lo cerró la orquesta Da Silva.

Las fiestas continúan esta tarde. Habrá un taller de difusión de folclore e hinchables y taller de teatro para los niños. Uno de los platos fuertes de la jornada tendrá como escenario el campo de fútbol Braña-Sur, donde se disputará el torneo de fútbol Asociación de vecinos San Julián de Roces, antes de la verbena amenizada por la Orquesta Fábula. Por su parte, Deva comenzó sus fiestas con un clásico: su tradicional corderada a la estaca. «Somos casi 300 personas a la mesa», explicó Roberto Álvarez, miembro de la comisión de festejos, antes de degustar tan suculento manjar.

A continuación se celebró el baile de la escoba y la animación musical de la noche, colofón de la primera jornada festiva, corrió a cargo del grupo New Planet.

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