Récord de afluencia y ventas en el VII Salón del Vehículo de Ocasión

Bullicio en uno de los dos pabellones que ocupó el Salón del Vehículo de Ocasión. / PALOMA UCHA
Bullicio en uno de los dos pabellones que ocupó el Salón del Vehículo de Ocasión. / PALOMA UCHA

La cita organizada por EL COMERCIO registró 9.000 visitantes, que cerraron 110 compras y 90 reservas en el recinto ferial Luis Adaro

JOSÉ LUIS RUIZ GIJÓN.

La séptima edición del Salón del Vehículo de Ocasión, organizado por EL COMERCIO, cerró ayer sus puertas con un récord de afluencia de público, con más de 9.000 visitantes durante los dos días que ha estado abierto en el recinto ferial Luis Adaro. Las ventas de coches también superaron todas las expectativas y se lograron 110 vehículos vendidos y 90 reservas comprometidas.

Durante toda la semana post-feria los vendedores mantienen las condiciones ventajosas para los compradores indecisos o en busca de financiación. La organización destacó la cantidad de asistentes que ayer domingo, animados por el buen tiempo, se acercó hasta los dos pabellones habilitados, con más de 7.000 metros cuadrados, en los que se expusieron casi 600 coches. «Entre el tiempo y que los domingos pasa mucha gente por aquí de paseo, al rastro y hasta hubo un mitin. El día estuvo muy animado», explicó Juan Carlos Grande, responsable del Salón.

Los 22 expositores se mostraron «muy satisfechos» con el evento en el que no solo vendieron vehículos sino que hicieron contactos para realizar próximas visitas comerciales tanto con particulares como con empresas. Los distribuidores representaban a 35 marcas entre los concesionarios y los negocios de compraventa provenientes de todos los rincones de Asturias.

Eléctricos y clásicos

La feria acogió vehículos de todas las categorías, desde la A hasta los más premium, pasando por los eléctricos. «Algunos han expuesto incluso algunos Maserati. Por ejemplo GJ Cars trajo cerca de 120 coches», recordó Juan Carlos Grande. Además de las mejores gangas en turismos, todo terrenos, utilitarios o familiares, el Salón ofreció a los compradores descuentos especiales aplicables durante los dos días en que estuvo abierto.

Como no podía faltar en cualquier evento relacionado con el automóvil, se reservó un espacio para la historia. Los clásicos más llamativos compartieron sitio con los eléctricos más modernos. Varios Porsches previos al 'ojos de rana', un Mini rojo restaurado con esmero o un Peugeot 203 negro, atrajeron las miradas de los más puristas del motor clásico.

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