El rector pone en duda que la residencia en el campus llegue a construirse

El rector pone en duda que la residencia en el campus llegue a construirse

Ve necesario buscar otras opciones para su ubicación tras pedir la adjudicataria de la obra una nueva prórroga

M. NIETO / J. L. RUIZGIJÓN.

El rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, puso en duda que la residencia universitaria en el campus vaya a ser realidad. Aseguró no tener «una gran esperanza» en que esta actuación salga adelante.

A su juicio, dado como están las cosas, es necesario buscar otras opciones para albergarla. «Podría ser la antigua residencia de estudiantes o el edificio de la Universidad Laboral que iba a destinarse a un hotel de lujo», propuso ayer en la Fidma tras conocerse que esté pendiente de la decisión del Ayuntamiento sobre una nueva prórroga a la empresa adjudicataria o la rescisión del contrato.

Santiago García Granda cree que será «una decepción muy grande» si finalmente no puede llevarse a cabo en la ubicación planteada inicialmente, pero, en cambio, no ve mal que se haga en cualquiera de las otras, pues «están dentro de la Milla del Conocimiento».

Tras dos prórrogas, la empresa adjudicataria ha pedido una tercera. La alcaldesa, Ana González, considera «primordial» que la empresa cumpla con los plazos que se han establecido.

No obstante, la regidora asegura que «no se ha dado ningún ultimátum a la empresa; solo se le ha reclamado una documentación que tiene que entregarse en los plazos fijados por la ley, y con estos no se puede jugar».

La segunda de las prórrogas solicitadas por parte de la empresa adjudicataria tuvo lugar el pasado mes de julio. La alcaldesa gijonesa justifica este aplazamiento como algo que ha sido necesario «para atender la situación compleja que se sabe que aún afecta al sector de la construcción y que tiene que ver con la búsqueda de financiación».

El rector añadió, por su parte, que «es más importante acabar la residencia de Gijón que ubicar el nuevo grado de Deporte en la ciudad», ya que habría que completar el campus con una residencia y alguna instalación deportiva «modesta».

Por su parte, la concejal del grupo popular en el Ayuntamiento de Gijón Ángeles Fernández-Ahúja lamentó que se «haya cumplido lo que nuestro grupo lleva tiempo diciendo y que manifestamos en el Pleno del 1 de agosto». Es decir, «la crónica de una muerte anunciada». A su juicio, estaba claro que la empresa adjudicataria iba a pedir otra prórroga alegando dificultades financieras. «Pensar en conceder dicha prorroga era ya en ese momento una huida hacia adelante que Gijón y este Ayuntamiento no se puede permitir de ninguna manera», añadió al tiempo que preguntó, de nuevo, en qué consiste el plan B para poder sacar adelante la residencia en el campus gijonés.

Los populares se lamentan de que «viendo que la empresa no ha presentado la documentación que le requirió el Consistorio en su momento, la alcaldesa debería haber tomado cartas en el asunto de otra forma y, en cambio, anuncia que va a ir al plan B y ya no dice en qué consiste dicho plan».

El grupo popular está convencido de que si se convoca un nuevo concurso «se tardarán cuatro o cinco años en tener la residencia en funcionamiento». Por ello, proponen que se utilicen algunas de las infraestructuras ya existentes que consigan abaraten los costes.

«Se puede habilitar como residencia de estudiantes y a precio competitivo espacios como la Universidad Laboral».