El PP respalda a los concejales que no votaron la declaración contra los carteles franquistas

Manuel del Castillo y Sofía Cosmen abandonan el Pleno. /I. V.
Manuel del Castillo y Sofía Cosmen abandonan el Pleno. / I. V.

«Su marcha fue pactada, porque estamos hartos de que la izquierda siempre intente imponer su verdad y acuerde textos sin que tengamos ni voz ni voto»

I. VILLAR GIJÓN.

Fue algo pactado. El PP asegura que la marcha de dos de sus concejales durante la votación de un texto de condena a la pegada de carteles franquistas en las sedes del PSOE y Podemos mientras su portavoz municipal permanecía en su puesto y apoyaba el documento junto al resto de grupos fue una acción consensuada y no decisión individual de los dos ediles. «Se pactó que Pablo (González) se quedara, para demostrar que el PP está en contra de cualquier tipo de violencia. Pero que Manuel (Del Castillo) y Sofía (Cosmen) salieran para evidenciar que estamos hartos de que las declaraciones se pacten entre la izquierda, que siempre intenta imponer su verdad, y el PP no tenga ni voz ni voto», señaló la formación.

El miércoles por la mañana, tras la agresión a las sedes, Xixón Sí Puede planteó aprobar una declaración institucional de condena, para lo que presentó un texto en el que definía el ataque como «una exaltación del régimen franquista y del movimiento fascista de José Antonio Primo de Rivera», atribuía la acción a «los nostálgicos de la dictadura», destacaba que la fecha coincidía con el aniversario del «golpe de estado franquista contra la legitimidad democrática de la II República» y consideraba que las protestas contra el traslado de los restos de Franco fuera del Valle de los Caídos «sirve de coartada para que los sectores más ultras de la derecha española intenten intimidar a las fuerzas democráticas».

El PP manifestó su rechazo a ese texto, que sí tenía el apoyo del resto de grupos, porque se limitaba a condenar únicamente «la violencia de un lado» y no se mencionaban ataques anteriores contra su propia sede o las de otros partidos como IU y Ciudadanos. Por eso, presentó una versión alternativa en la que, al tiempo que se añadían esas dos cuestiones, se omitía cualquier referencia directa al franquismo. Por ejemplo, se sustituía la mención a «los nostálgicos de la dictadura» por «minorías violentas y radicales» y se cambiaban «exaltación del régimen franquista y del movimiento fascista de José Antonio Primo de Rivera» por «exaltación de regímenes autoritarios preconstitucionales» y «ataques de carácter fascista» por «ataques de carácter ultra, con extremistas de todo el espectro político».

Negociación de última hora

Tras una negociación de última hora, para la que se suspendió el Pleno quince minutos, se alcanzó un acuerdo para incluir, como pedía el PP, una mención a otros ataques anteriores a otros partidos, y rechazar no solo las agresiones «de tipo fascista», sino las agresiones «políticas de todo tipo y origen». Se mantuvieron, no obstante, las mencionadas referencias directas al régimen de Franco. Ya con la nueva redacción, el texto se sometió a votación y fue aprobado por unanimidad, mientras Sofía Cosmen y Manuel del Castillo abandonaban la sala.

El portavoz de Xixón Sí Puede, Mario Suárez, consideró ayer con respecto a lo ocurrido en el Pleno que «las alusiones que se hacían a los crímenes del franquismo y a que ese tiempo ya pasó, eran cuestiones que parecía razonable que cualquier demócrata asumiría».

 

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