El ritmo de solicitudes de la renta social duplica al de la convocatoria de 2017

El ritmo de solicitudes de la renta social duplica al de la convocatoria de 2017Gráfico

Varios centros municipales tuvieron que posponer ayer su horario de cierre ante una nueva jornada con cientos de personas registrando la suya

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Los centros municipales registraron ayer una nueva avalancha de solicitantes de la renta social del Ayuntamiento, que en estas dos jornadas casi ha duplicado el número de peticiones con respecto a las recibidas en las primeras 48 horas de la convocatoria de 2017. El martes, primer día del plazo de un mes fijado para optar a la ayuda, se registraron 701 solicitudes, que suponen un 91,5% más que las 366 contabilizadas el 29 de mayo del año pasado, cuando se abrió el periodo de inscripción para un programa social entonces novedoso.

La oficina de atención al ciudadano del Ateneo de La Calzada fue la que más actividad registró según los datos facilitados ayer por la Fundación Municipal de Servicios sociales, con 170 solicitudes, un 132% más que en 2017, cuando atendió a 73 personas en el primer día. Por el centro municipal de Pumarín Gijón Sur pasaron anteayer 154 solicitantes más, un 58,7% más que los 97 de mayo del año pasado. Y por el de El Llano lo hicieron 134 personas, lo que supone un aumento del 69,6% con respecto a los 79 solicitantes de entonces. También se notó este mayor ritmo de interesados en el resto de lugares donde se puede realizar este trámite, con 70 peticiones en la Casa Rosada (38 en 2017), 59 en el Centro Municipal de El Coto (51), 54 en el de La Arena (20), 36 en la Antigua Pescadería (3) y 9 en la oficina virtual del Ayuntamiento en internet (4).

Junto a estas 701 solicitudes, el personal municipal tuvo que tramitar también el martes otras 296 de la convocatoria de ayudas para el pago de la luz y el gas (dotadas con hasta 500 euros), cuyo plazo se abrió a la vez que el de la renta social, aunque se cerrará antes, el 26 de noviembre. 77 fueron en el Centro Municipal de El Llano, 47 en el Ateneo de La Calzada, 44 en Pumarín Gijón Sur, 38 en La Arena, 27 en El Coto, 16 en la Casa Rosada, 16 en la oficina virtual, 14 en la Antigua Pescadería y 17 en los diferentes centros de la Fundación Municipal de Servicios Sociales. En total las oficinas de atención ciudadana atendieron ese día a 2.859 personas, entre ayudas sociales, consultas y otros trámites administrativos al margen de estas dos convocatorias.

Ayer, aunque aún no hay datos oficiales, se estima que el número de atenciones fue similar al de la jornada anterior, o incluso mayor. Algunas fuentes cifran de hecho en casi 1.500 las solicitudes recibidas en las últimas 24 horas para ambas convocatorias, en contraste con las 997 del primer día de plazo. Aunque más repartido a lo largo del día, el ritmo de trabajo fue similar al de la víspera y en lugares como el Ateneo de La Calzada y los centros municipales de El Llano y Pumarín Gijón Sur se estuvieron recogiendo solicitudes hasta más allá de las cinco de la tarde, hora habitual de cierre de estos servicios. En el último de ellos, de hecho, no pararon hasta las siete y media de la tarde.

Revisión de precios

Una de las novedades de la tercera convocatoria de la renta social municipal, al margen de su menor cuantía con respecto a las dos anteriores y al límite de 2.500 euros de aydua máxima por hogar, es la actualización del catálogo de productos que se pueden adquirir con la tarjeta que se entregará a los beneficiarios. Se han incluido algunos nuevos, como los ordenadores, y se ha detallado el precio máximo que se permite para determinados artículos. Este último punto fue objeto de revisión por parte de la presidenta de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, Eva Illán, una semana después de que las bases fueran aprobadas por la junta rectora, en cumplimiento de su compromiso de modificar algunos precios para ajustarlos mejor «a los del mercado».

En el caso de los ordenadores, por ejemplo, se pasó de un límite de 350 euros a uno de 400 euros. Las mismas cifras se dieron con respecto a la compra de colchones. En el apartado de pequeños electrodomésticos, por el contrario, se rebajó el tope permitido para determinados artículos: planchas, batidoras y freidoras bajaron de 80 a 60 euros; y tostadoras y exprimidores, de 50 a 30 euros. El resto de los límites se mantienen invariables con respecto a lo votado por la junta rectora para productos como frigoríficos, lavadoras y sofás (400 euros); cocinas (350); armarios, camas, canapés y calentadores de agua (300); microondas, deshumificadores, estufas y radiadores (150); aspiradores (80); secadores de pelo (50); calzado (90); ropa en general (70), ropa interior (30), ropa de abrigo -anoraks, gabardinas, parkas...- (100); gafas bifocales (250) y gafas progresivas (350), entre otros.

Ayer la concejala Ana Castaño, de IU, volvió a criticar algunas de las condiciones de las bases, como la imposibilidad de que puedan optar a la ayuda beneficiarios de la segunda convocatoria del año pasado, «cuando al menos 1.072 de ellos eran personas que habían presentado disciplinadamente su solicitud en la primera, pero no entraron en ella por falta de fondos». Reiteró su temor a que los fondos disponibles (1,8 millones de euros con cargo a los presupuestos de 2018 y 2019) no cubran la demanda, y que tampoco baste con las partidas que resten para una nueva convocatoria en 2019, «para la que según el proyecto de presupuestos de Foro solo quedarían disponibles 426.000 euros más».

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