Uno de cada cinco dueños de bicicletas sufre un robo

Bicicletas recuperadas el pasado mes de octubre. / E. C.
Bicicletas recuperadas el pasado mes de octubre. / E. C.

La ciudad registra un continuo goteo de sustracciones de bicis, en aumento en los últimos meses con la actividad de grupos organizados

OLAYA SUÁREZ

No es un asalto a punta de navaja ni un robo con violencia, no genera tanta alarma entre la ciudadanía, pero supone un verdadero quebradero de cabeza tanto para las fuerzas de seguridad como para los afectados, que se cuentan por cientos. La sustracción de bicicletas en espacios públicos y privados ha aumentado exponencialmente en los últimos años y se ha convertido en uno de los delitos más denunciados, junto a los hurtos de teléfonos móviles y carteras. A uno de cada cinco ciclistas le han quitado la bici alguna vez en España, según el Barómetro de la Bicicleta.

El modus operandi y el perfil de ladrón especializado en la sustracción de bicis es casi siempre el mismo: chicos jóvenes, que suelen actuar en grupo, la mayoría de las veces durante el día y utilizan herramientas como cizallas para cortar en cuestión de segundos los candados. Huyen subidos en el propio botín.

La Policía considera que, además de los delincuentes que puedan actuar de forma aislada, en la ciudad operan en los últimos tiempos varios grupos organizados especializados en este tipo de delito. Prueba de ello es que el pasado mes de octubre detuvieron a tres jóvenes -uno de 20 años y los otros dos menores, de 15- como autores de numerosos episodios perpetrados en la calle y también en garajes comunitarios.

En esa ocasión, fue un agente fuera de servicio el que los sorprendió in fraganti en la calle Cabrales cuando recogían una cizalla entre los setos de un jardín para forzar los candados de una bicicleta que se encontraba en las inmediaciones. Fueron arrestados y quedaron en libertad con cargos tras prestar declaración en el juzgado.

La salida al mercado de las bicicletas robadas es uno de los caballos de batalla de la Policía. Con el desarrollo de internet, el control de la venta resulta complicado. En ocasiones, son los propios perjudicados los que rastrean los portales de compra-venta on line en busca de sus propios objetos. Es el caso de Alfonso Pérez, que localizó su propia bicicleta de carretera, valorada en 3.000 euros, en un portal de internet. «Entablé una conversación con el vendedor, le dije que estaba muy interesado y llegué a quedar con él para verla, no fui solo, fui con la Policía, a la que ya había avisado», relata. Otros no tienen tanta suerte y nunca recuperan sus bicicletas.

Plan especial de vigilancia

En 2013, la Policía Nacional puso en marcha un plan especial para poner freno al continuo goteo de sustracción de este tipo de vehículos. Para ello, colaboraba mano a mano con diversas asociaciones y colectivos relacionadas con la bicicleta y tenía como objetivo ayudar y prevenir, ofreciendo una respuesta lo más rápida y eficaz posible ante este tipo de robos.

Los cacos no se conforman solo con las bicicletas estacionadas en la vía pública, también actúan en garajes comunitarios. Por ello, la Policía -que ha preferido no aportar datos concretos del número de robos de bicicletas en Gijón- recomienda a los usuarios esperar a que se cierren las puertas de entrada antes de entrar o salir de los parking. El verano pasado fueron arrestados dos jóvenes que aprovechaban los accesos de los vecinos para colarse en garajes y una vez en el interior robar decenas de bicicletas. Fueron identificados gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad de las urbanizaciones.