«Es un robo estúpido. Por el día trabajado le debía 80 euros y se llevó 100»

El dueño de La Marquesa, uno de los estafados por el «excelente» camarero en prácticas, al cual pidió el DNI, dice que «lo tenía todo muy preparado»

P. SUÁREZ GIJÓN.

«En mi sidrería robó cien euros, pero cualquier día conseguirá robar una mesa de 400 y provocará un problema al hostelero». Ignacio Nosti, propietario de la sidrería La Marquesa, afirma ser una de las víctimas de F. J. G., el hombre de 37 años que acude a los establecimientos simulando buscar empleo para posterioremente, a los pocos días de ser contratado, huir con la cuenta de una mesa importante sin dejar rastro. «Se gana la confianza de los jefes porque es muy bueno. Es un camarero excelente con una gran presencia», describe Nosti, quien ha conseguido identificarlo gracias a la fotocopia del DNI que le requirió a la hora de hacerle el contrato. «Lo tenía asegurado. Gracias a eso, hemos podido obtener sus datos», explica.

El presunto estafador entró a trabajar en el establecimiento el pasado miércoles 31 de octubre. Al día siguiente, el jueves 1 de noviembre, tras cobrar una de las mesas, se metió el dinero en el bolsillo y salió corriendo del local. «Lo tenía muy bien preparado. Se había encargado de dejar el abrigo y su bolsa ya en la puerta para hacer la huida lo más rápida posible», cuenta Nosti, que ya ha interpuesto una denuncia contra el presunto estafador, natural de Pola de Siero y bastante conocido en el sector.

«Con la cantidad que me robó a mí es posible que se libre de una condena importante. Sin embargo, sé que hizo lo mismo en alguna sidrería más, por lo que sería importante que el resto de hosteleros se adheriesen a mi demanda para que ésta ganase peso y se le pudiera imputar un delito de estafa continuada», afirma Nosti, más dolido por el gesto que por la cantidad sustraída. «Al final es un robo estúpido. Por el día trabajado le debíamos 80 euros que se fue sin cobrar, así que la ganancia que sacó con todo esto fueron 20 euros», alude.

Tras realizar el hurto en La Marquesa, el sospechoso llevó a cabo otros dos más (que se conozcan) en diferentes establecimientos de la ciudad. El método empleado es el denominador común de todas las estafas. «Llega, se presenta, pide trabajo, da el do de pecho en el tiempo que está y luego, cuando advierte una mesa importante, huye con el dinero», cuentan los estafados. «Es un peligro porque cualquier sidrería lo contrata. Es muy bueno en lo suyo», insiste Nosti.

La pista principal que maneja ahora la Policía es la que arrojan los datos aportados por el propietario de La Marquesa y que quedaron plasmados en un contrato cuya existencia fue puesta en entredicho, algo que Nosti pide aclarar. «Aquí se le ha contratado con las máximas garantías legales y ofreciéndole las condiciones que estipula la ley. Prueba de ello es el contrato que firmó al entrar en plantilla», aclara.

Volver a Canarias

Según explican quienes le han tratado durante estos cortos periodos laborales, F. J. G. pasó los últimos dos años trabajando en Canarias, a donde ahora pretendería volver. «Decía que quería regresar. Imagino que lo que pretende es ir juntando dinero a base de robos de este tipo y luego poner tierra de por medio», considera Nosti.

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