«Me amenazaba todo el rato con que me iba a echar así que un día me cansé y dije 'ahí te quedas'»

El acusado esta mañana en los juzgados./ÁLEX PIÑA
El acusado esta mañana en los juzgados. / ÁLEX PIÑA

A.L.B., el trabajador de una empresa sidrera acusado de robar 15.000 euros negó ante el juez los hechos, aunque reconoció que, debido a la mala relación con su jefe, dejó su puesto de trabajo sin avisar a nadie

PABLO SUÁREZ

«La relación con mi jefe era muy mala. Me amenazaba continuamente con que me iba a echar así que un día me cansé y dije 'ahí te quedas'». El trabajador de una empresa sidrera acusado de dejar su puesto de trabajo sin previo aviso y apropiarse de 15.000 euros reconoció ante el jueza del Juzgado de lo Penal Número 3 de Oviedo lo primero, pero negó tajantemente haberse apropiado de cantidad económica alguna. «No me llevé nada», aseguró.

Aquel día, el acusado, para el que la Fiscalía pide un año de cárcel y la devolución íntegra de la cantidad presuntamente sustraída, realizaba el trayecto Gijón-Oviedo, donde debía descargar un pedido de sidra. Sin embargo, y según su versión, una vez en Oviedo decidió que dejaba el trabajo y se volvió a Gijón por su cuenta, abandonando el camión con las llaves en el contacto. «No sabía nada sobre el dinero», insistió pese a que la jueza consideró «ilógica» su explicación de lo sucedido.

Por su parte, el denunciante, gerente de la empresa sidrera con base en Gijón, negó que existiese una mala relación entre ambos. «Yo aquel día estaba en Benidorm de vacaciones, así que es imposible que hayamos discutido. Tampoco lo hicimos nunca», explicó al tiempo que confirmaba que no era la primera vez que se encargaba al acusado recibir el pago de alguno de los distribuidores. «Normalmente esos pagos se realizan a través de cheques, pero esta vez, desconozco el motivo, fue en metálico», argumentó. Durante sus vacaciones fue su hermana la que se hizo cargo de la empresa. «Cuando se fue a hacer el transporte le dije que tenía que recoger un sobre con dinero. Pasaron varias horas y nos dimos cuenta de que no volvía así que comenzamos a llamarle sin obtener respuesta», narró sobre la repentina desaparición del acusado.

Quien se encontró el camión vacío fue el dueño de la distribuidora y en cuyo almacén debía haber sido descargada la sidra. «No me dio tiempo a ir al banco, así que les llamé y les dije que les dejaba un sobre en el almacén con el dinero del mes. Cuando volví estaba el camión a la puerta, sin descargar y con las llaves puestas, pero no había ni rastro del dinero», argumentó quien descarta que una tercera persona pudiese ser responsable del robo.

Una vez finalizadas las declaraciones y después de que la defensa solicitase la libre absolución del detenido, al considerar que no existe evidencia alguna de que su cliente hubiese cometido el delito de apropiación indebida que se le imputa, el juicio quedó visto para sentencia.

 

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