La Santina regresa a Las Mestas

Tomás Revuelta, Braulio García y Jesús Revuelta revisan fotos del pasado. / CAROLINA SANTOS
Tomás Revuelta, Braulio García y Jesús Revuelta revisan fotos del pasado. / CAROLINA SANTOS

La colocación de la primera piedra se recreará con descendientes de los pioneros | Jesús Revuelta y Braulio García lucharon por hacer del Grupo un referente. Sus hijos tomarán parte el domingo en el homenaje 50 años después

SUSANA D. TEJEDORGIJÓN.

El Grupo Covadonga celebrará este fin de semana sus fiestas patronales. En esta edición, se vivirán momentos muy especiales. Se cumple medio siglo desde que se colocó la primera piedra en las nuevas instalaciones de Las Mestas. Fue el 8 de septiembre de 1969 y aquel gesto fue el germen de lo que hoy conocemos como el Grupo.

Dos años antes, Jesús Revuelta había asumido la presidencia, junto a una junta directiva de la que formaba parte su buen amigo Braulio García. Sus gestiones, sus idas y venidas a Madrid dieron sus frutos, aunque, finalmente, ambos pagaron un precio muy alto por ello.

Jesús y Tomás Revuelta y Braulio García, hijos de aquellos impulsores, recuerdan ese momento emotivo: «Desde Covadonga hasta Oviedo, los deportistas fueron corriendo y llevaron, primero la imagen de la Virgen hasta la catedral, donde se quedó a dormir. Al día siguiente, la cogieron y volvieron a correr hasta Gijón. Entonces, en Las Mestas se hizo este acto que se va a repetir, aunque sin correr». Se encargó a una escultora asturiana, Cristina Carreño, la figura de la Santina y varios deportistas del Grupo hicieron la carrera por relevos con una atorcha y con la colocación de la imagen de Covadonga como colofón. Lo cierto es que Revuelta y García tenían muy claro que la sociedad deportiva se quedaba pequeña. Se estaba llegando a los 900 socios y las peticiones seguían creciendo.

Ambos buscaron terrenos, distintas ubicaciones y «pelearon sin descanso por conseguirlo», recuerdan sus hijos. El caso es que lograron hacerse con los terrenos donde hoy se ubica el Grupo, en Las Mestas.

En el proceso de búsqueda de financiación, Jesús Revuelta y Braulio García perdieron la vida en un accidente de tráfico. «Ya habían firmado todo. Tenían el beneplácito del ministro Torcuato Fernández-Miranda, vecino, compañero de colegio, de la Facutad de Derecho de nuestro padre, Jesús. Nosotros habíamos ido con nuestros padres al despacho del ministro. Acordaron el pago inmediato. Mi hermano Jesús y yo estábamos en Madrid estudiando y compitiendo y nos despedimos de nuestro padre, que volvía con Braulio muy emocionado», recuerda Tomás. En el trayecto de regreso a Asturias, un accidente acabó con sus vidas. «No nos podíamos imaginar que iba a ser la última vez que los veríamos. Un camión de gran tonelaje se los llevó por delante».

Los hijos de Jesús y Braulio aseguran que «el mejor homenaje que se les ha podido rendir es haber crecido de 2.000 socios que había entonces a los casi 40.000 actuales. Lo llamaron Grupo 2000 hace 50 años y creyeron en la realidad del siglo XXI que hoy disfrutamos», dicen orgullosos sus descendientes.

¿Emocionados? «Claro, porque nuestros padres lucharon por que estas instalaciones salieran adelante. Dieron vueltas y vueltas intentando conseguir dinero para sufragarlos los gastos tan enormes que suponía su añorado sueño».

El legado que Jesús Revuelta y Braulio García han dejado a sus hijos es «el amor por el deporte». Pero la muerte de sus progenitores, reconocen, cambió demasiado sus vidas. Y aún eran muy jóvenes. «Conseguimos rehacer nuestras vidas, y convertirnos en gente seria y responsable, pero nos costó mucho porque no estábamos preparados para algo tan brutal». Les consuela, en cambio, una cosa. «Nuestro padre, Jesús siempre quiso algo: que el Grupo fuese una escuela de deporte; no se cansaba de decirlo, y podemos decir que ese espíritu aún pervive, ya que aquí no tiene cabida el profesionalismo. El Grupo no paga», comenta Jesús.

Jesús Revuelta y Braulio García, ocupaban la presidencia y vicepresidencia, respectivamente, hace 50 años. El domingo, sus hijos Jesús y Tomás Revuelta, y Braulio García, representarán el papel que sus progenitores ocuparon en su momento: en un acto simbólico recibirán la Santina de manoos de los descendientes del nadador Antonio Sánchez Mondéjar, 'Antuan', que fue el último relevista en aquella jornada. No estarán todos. Faltarán muchos. Faltarán algunos de sus artífices, pero el espíritu inicial con el que nació el llamado Grupo 2000 les hará volver por unos instantes.

Por suscripción popular entre los socios, se encargó hace unos años un busto del fallecido presidente Jesús Revuelta, realizado por el escultor gijonés Joaquín Rubio Camín. Además, las piscinas llevan su nombre y el pabellón de deportes se llama Braulio García.

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