Seis veteranas empresas gijonesas buscan comprador

Marián Méndez (ECM), Fernando Colunga (Llama Consultores), Fernando Peña (Ibersa) y David González (Mademan), en el evento. / P. UCHA
Marián Méndez (ECM), Fernando Colunga (Llama Consultores), Fernando Peña (Ibersa) y David González (Mademan), en el evento. / P. UCHA

El programa Crece, puesto en marcha por Impulsa y Fade, conecta compañías sin relevo generacional con posibles interesados

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Seis empresas gijonesas dedicadas al sector industrial y con años de experiencia buscan comprador. Se trata de pequeñas compañías asentadas en la ciudad cuya continuidad pone en riesgo la falta de relevo generacional. Sus propietarios están, en su mayoría, próximos a la edad de jubilación y buscan transmitir sus negocios para que no desaparezcan. Lo hacen con ayuda de 'Crece Gijón', un programa puesto en marcha por Impulsa y la Federación Asturiana de Empresarios que pretende conectar unos con otros para favorecer la continuidad del tejido empresarial del municipio.

Ayer, compradores y vendedores pudieron conocerse durante la sesión de 'networking' organizada en el Palacio de Revillagigedo en la que se presentaron los perfiles 'ciegos', es decir, sin desvelar los nombres de las compañías, de las seis empresas en busca de inversores.

Uno de los propietarios es Rafael Aladro, que a sus 65 años y con 51 cotizados lamenta que «no se encuentra relevo, ya que la gente prefiere crear una empresa desde cero a adquirir una consolidada». Hace dos décadas él mismo abrió un negocio de cerramientos metálicos ubicado en Tremañes que hoy cuenta con «una importante cartera de clientes». «Resistimos a la crisis, tenemos viabilidad, escasos competidores y damos beneficios», asegura, aunque reconoce que «hay que trabajar mucho para ello». «Sería una pena tener que cerrar. Tengo 23 trabajadores, todos con una edad elevada, que se quedarían en la calle».

La jubilación de sus gerentes es la causa de la venta de otra de las empresas que se dedica a la carpintería metálica, lleva en marcha más de 40 años, tiene una plantilla de seis trabajadores y un volumen de negocio de 850.000 euros. El suministro de vidrio plano a la construcción es la actividad principal de otro de los negocios aquejado del problema, que cuenta con una plantilla de entre 25 y 40 trabajadores y un volumen de negocio de 4 millones de euros. Las otras sociedades en venta son un concesionario de coches, una compañía de venta y reparación de frío industrial y una tercera de puertas automáticas.