El servicio municipal de Medio Ambiente abrió 164 expedientes sancionadores en un año

Agentes de la Unidad de Vigilancia Ambiental, el año pasado, inspeccionando un vertedero ilegal aparecido en el barrio de La Braña. / AURELIO FLÓREZ
Agentes de la Unidad de Vigilancia Ambiental, el año pasado, inspeccionando un vertedero ilegal aparecido en el barrio de La Braña. / AURELIO FLÓREZ

Se registraron 169 incidentes, entre los que destacan 73 por vertederos ilegales y 40 por las emisiones a la atmósfera

MARCO MENÉNDEZ

La preservación de las condiciones medioambientales en el concejo es una materia cada vez más sensible. No en vano, este departamento depende directamente de la alcaldesa, Carmen Moriyón. El trabajo del servicio municipal de Medio Ambiente durante el año pasado fue intenso, ya que registró la entrada de 1.489 asuntos, mientras que despachó 1.827. Además, se abrieron 508 expedientes en materia ambiental. Muchos de ellos, un total de 331, corresponden a gestiones solicitadas por terceros, como son los casos de exenciones en materia de ruidos tanto presentadas por particulares como por otras administraciones. Nuevos controles de instalaciones industriales o de calefacciones comunitarias también se añaden en este apartado, con ocho y cinco expedientes en cada caso. Además, se llevaron a cabo 104 verificaciones de cláusulas ambientales de los contratos realizados por todos los departamentos del Ayuntamiento de Gijón.

Pero las apertura de expedientes sancionadores por haber incumplido alguna de las normativas vigentes en el municipio alcanzaron los 164, de los cuales 99 correspondieron a vecinos y 65 a actividades, bien sean de tipo industrial o de otra índole. Pero quizá unas de las labores más importantes que se siguen desde instancias muni cipales son las preventivas y de vigilancia. En esta labor es fundamental la Unidad de Vigilancia Ambiental de la Policía Local. De los 169 incidentes medioambientales que se detectaron el año pasado, en 156 presentó diligencias la mencionada unidad.

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La aparición de vertederos ilegales en el municipio fue el asunto más numeroso el año pasado, pues se dieron 73 casos, lo que supone el 43% de la totalidad de los incidentes. En segundo lugar, con 40 episodios, se encuentran las emisiones contaminantes a la atmósfera y ya más distancia hubo 20 casos de manchas al medio marino. Otros percances medioambientales tramitados el año pasado fueron sobre especies invasoras (siete), olores (uno), quema de residuos (siete), ruidos (uno), vertidos directos a un cauce superficial, a una infraestructura de riesgo o al terreno (cinco), calderas comunitarias (uno) y vertidos al saneamiento (uno). Hay trece incidentes que las estadísticas ubican en el apartado de 'otros'.

170 instalaciones revisadas

Pero la vigilancia ambiental consiste tanto en trabajo documental como en inspecciones 'in situ'. Por eso, se revisaron e emitieron informes sobre la documentación aportada por 170 instalaciones industriales. Se trataba de ver el cumplimiento de las licencias que les habían sido concedidas y de las ordenanzas y normativa ambiental. En cuanto a las inspecciones en las propias instalaciones, se realizaron 30, de las que 22 eran de actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera.

En la lucha que mantienen las autoridades municipales por la preservación del medio ambiente y de la biodiversidad en el concejo, hay un asunto en el que durante el año pasado pusieron especial hincapié y que se prevé que en este ejercicio también esté en la primera línea del trabajo. Se trata de la erradicación de las especies invasoras, fundamentalmente el plumero de la Pampa (Cortaderia selloana) y el avispón asiático (Vespa velutina). Para poner coto a la primera, el Área de Sostenibilidad y Cambio Climático impulsó un plan que consistía en actuar sobre las plantas antes de su floración, que ocurre en los meses de agosto y septiembre. De esa manera, se pretendía evitar la dispersión de las semillas y frenar su proliferación por el municipio. Fue necesaria la colaboración de varios servicios municipales, como los de Medio Ambiente, Parques y Jardines, y Disciplina Urbanística. También se implicaron otras administraciones, como fueron los casos del Principado y la Autoridad Portuaria de Gijón.

Desde el Ayuntamiento se considera que, «aunque la erradicación total es inviable, sí que se ha avanzado en la reducción de especímenes, conteniendo así su proliferación y avanzando en la concienciación ciudadana con respecto al problema que supone esta especie».

Divulgación

El segundo gran enemigo de la biodiversidad local es el avispón asiático, una especie invasora que afecta especialmente a los polinizadores (sobre todo a las abejas) y supone un peligro para la población. Para tratar este asunto, el Consistorio contó con la colaboración de la Plataforma Stop Velutina, que organizó sesiones formativas para personal municipal como son los servicios de bomberos, Emulsa, Parques y Jardines o Medio Ambiente, entre otros. Además, se realizaron charlas divulgativas dirigidas a los vecinos de la zona rural. De esta manera, se pretendía dar información sobre el ciclo de la vida de la especie y la identificación de ejemplares y nidos.

También fue importante la organización de talleres en las que se formó a los interesados en la construcción de trampas selectivas contra el avispón asiático. Una novedad es que este trabajo no se quedó solo en el concejo de Gijón, ya que se elaboraron una serie de vídeos que fueron enviados a la Federación Asturiana de Concejos para su distribución en toda Asturias.

 

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