Un sexagenario atraca a mano armada una sucursal bancaria en la calle Dindurra

Dos agentes de paisano salen de la sucursal de la Caja Rural de la calle Dindurra tras buscar pistas del atraco. / ARNALDO GARCÍA

El ladrón consiguió algo más de 500 euros tras amenazar al director con lo que parecía una pistola y se fue caminando con aparente tranquilidad

P. SUÁREZ GIJÓN.

Ocurrió pasadas las dos de la tarde, minutos antes del cierre. Un hombre sexagenario irrumpía en la sucursal de Caja Rural de Gijón de la calle Dindurra y amenazaba al director de la sucursal con lo que simulaba ser un arma de fuego. El bancario, alarmado, procedió a darle el dinero que en ese momento estaba disponible, una cantidad ligeramente superior a los 500 euros, tras lo que el atracador huyó del local caminando de forma tranquila.

La rapidez con la que perpetró el atraco, apenas dos minutos, provocaron que el resto de empleados y clientes no se percatasen de lo sucedido hasta que el delincuente abandonó el establecimiento y el director de la sucursal pudo activar la alarma. Tampoco los comerciantes o los vecinos de la zona repararon en ningún movimiento extraño.

Tras recibir la alerta, varios efectivos de la Policía Nacional se desplazaron inmediatamente al lugar de los hechos, donde llegaron apenas cinco minutos después de que el ladrón abandonase la sucursal. Agentes de la brigada de Policía Científica procedieron a efectuar una exhaustiva inpección ocular a fin de recabar pruebas y recoger vestigios que complementasen la investigación y permitieran la identificación del autor.

La misma entidad sufrió otro asalto hace dos semanas en la avenida de Portugal

Pasadas las tres de la tarde, tanto los agentes como los empleados de la sucursal abandonaban el establecimiento. La Policía ya ha desplegado un amplio dispositivo en la ciudad para tratar de localizar al autor.

Búsqueda de perfiles

El pasado 19 de febrero, la Caja Rural de Asturias en la avenida Portugal en Gijón fue asaltada por dos atracadores de entre 50 y 60 años que esperaron hasta las ocho de la mañana, hora de entrada de los empleados, para irrumpir en la sucursal. Inmediatamente, maniataron a los trabajadores y al personal de limpieza con bridas y les amenazaron con que llevaban armas de fuego, aunque en ningún momento llegaron a mostrarlas. Pidieron que se les abriese la caja fuerte y, tras hacerse con un botín todavía por calcular, huyeron a pie.

Según los investigadores, los hechos fueron llevados a cabo de una forma evidentemente premeditada, por lo que la Policía no descarta que se trate de profesionales. Por este motivo, desde la Comisaría continúan revisando su base de datos en busca de perfiles de delincuentes caracterizados por una forma de operar similar a la puesta en marcha en la sucursal bancaria del barrio de Laviada. Poco o nada se sabe sobre sus rasgos faciales, pues ambos iban cubiertos con gafas de sol, bufandas y gorras, una muestra más de hasta qué punto pulieron los detalles del atraco.

Pese a que el modus operandi no coincide con el llevado a cabo en este nuevo atraco, los investigadores no descartan por el momento que ambos pudiesen estar relacionados.