«Para mí siempre fue mamá Puri»

Carmen Moriyón conversa con el sobrino de Purina, Pedro López, uno de los promotores del reconocimiento, y la hija de ésta, Mari Pili García./DAMIÁN ARIENZA.
Carmen Moriyón conversa con el sobrino de Purina, Pedro López, uno de los promotores del reconocimiento, y la hija de ésta, Mari Pili García. / DAMIÁN ARIENZA.

La familia de Purina descubre en la Casa Rosada la placa en su memoria. «Fue una mujer que cambió la historia de Gijón», afirma la alcaldesa

Elena Rodríguez
ELENA RODRÍGUEZGijón

Con veintitrés años, su madre biológica había fallecido en el parto y no había ninguna incubadora en la Cruz Roja para la pequeña Mari Pili. Sí la había, en cambio, en la Gota de Leche, donde llegó nada más nacer. Fue allí donde Purificación López García –que era enfermera, puericultora y delegada del Hogar Maternal (el servicio creado como complemento a la Gota de Leche y que gestionó durante 34 años, desde su constitución en 1949)– tuvo el primer contacto con aquella bebé, a la que crió y cuidó, como a cientos de niños huérfanos entre los 3 y 18 años, que con el tiempo se convertiría en su hija. La primera adoptada por una mujer soltera en Gijón y, hasta donde se tiene constancia, la primera también en España en 1972.

«Desde que empecé a hablar y hasta que me adoptó cuando yo tenía diecinueve años (porque antes solo podían hacerlo los matrimonios), siempre fue mamá Puri». Purina, como la conocen generaciones de gijoneses, se quedó muy impactada por la prematura muerte de la madre de Mari Pili, a la que previamente había conocido en el Hogar Maternal, en las revisiones de ginecología. «Siempre hubo una relación materno-filial entre nosotras». Tanto es así, que Mari Pili salió vestida de novia de la que hoy es sede de la Casa Rosada. Purina fue su madrina. Su suegro, el padrino. Y toda la familia de Purificación es la que siente como propia. Mari Pili la amplió con dos hijas, Mónica y Laura, y cuatro nietos: Alicia, Belén, Nicolás y Martín.

Por eso, hoy estaba feliz porque prácticamente todos estaban presentes en el descubrimiento de la placa en recuerdo a su madre, ubicada en uno de los laterales de la Casa Rosada. En el acto estuvo presenta la alcaldesa Carmen Moriyón, quien destacó la fortaleza de Purina. «Fue una de las mujeres que cambiaron la historia de Gijón en un mundo que parecía dominado por hombres».

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