Socorren a una mujer que se sintió intimidada en Isabel la Católica

A cargo de los aseos del parque y con muletas, sufrió una crisis nerviosa porque un hombre no dejaba de mirarla

M. M. / O. S.

Agentes de la Policía Nacional y Policía Local accedieron ayer al recinto del parque de Isabel la Católica para socorrer a una mujer, encargada de la limpieza de los aseos y con una invalidez parcial que la obliga a llevar muletas, que se sintió intimidada por un hombre que no dejaba de observarla de cerca mientras cumplía con su horario laboral. Ocurrió a mediodía, a plena luz del día.

Según explicó una portavoz policial, la mujer gritó en varias ocasiones al hombre para que dejara de molestarla y, como fuera que éste no depuso su actitud, llegó a sentir miedo y a temer por su integridad física. Desde la Comisaría de El Natahoyo no se tiene constancia de que la mujer sufriera ni acoso sexual ni ninguna agresión física, a pesar de que ayer circularon versiones que hablaban de que el sujeto la metió a la fuerza en los váteres y trató de propasarse con ella y que, al no conseguir su objetivo, la insultó con todo tipo de improperios despreciativos y sexistas.

Cuando la Policía llegó al lugar de los hechos no pudo dar con el rastro del mirón que supuestamente importunó a la mujer. Un varón que fue descrito como una persona alta y de unos treinta años. En lo que coinciden varios testimonios es que la mujer sufrió una crisis nerviosa que la llevó a no querer acercarse a los aseos en el resto de su turno de trabajo por temor a que el hombre que la intimidó volviera a aparecer.

La intervención policial estuvo marcada por la dificultad que tuvieron los agentes para adentrarse con sus vehículos en el recinto del parque de Isabel la Católica por el cierre de la avenida de El Molinón desde la pasada semana debido a las obras del pozo de tormentas de Hermanos Castro. Los agentes debieron acceder por la avenida de Castilla y, según testigos, «tras varios rodeos tardaron sobre 20 minutos» en llegar en auxilio de la mujer que trabaja limpiando los aseos del parque gijonés. Además del cierre del acceso principal al parque frente al Kilometrín, el entorno del estanque grande está vallado por obras de los planes de empleo municipales que están sustituyendo adoquinado por losa de hormigón.

Ruina del Espicha Park

Manuel Azcona, encargado del bar Espicha Park, asegura que el cierre de la avenida de El Molinón está llevando al negocio a la ruina «con cajas de 10 euros al día». «Tenemos problemas para sacar la basura o para las entregas de proveedores. Si se cae un niño de un columpio no sé que puede pasar», criticó. El concejal del PP Manuel del Castillo preguntó por esta cuestión el pasado viernes en comisión al edil de Seguridad Ciudadana, Esteban Aparicio. «Desde licencias se ha propuesto una modificación para facilitar el acceso. La EMA y Tráfico están en ello», contestó.