Somió acogerá el primer proyecto para dividir en pisos un palacete catalogado

Recreación del palacete de la quinta Vista Alegre, que albergará pisos de lujo. Al fondo las antiguas cocheras y casa de guardeses. / DOLMEN
Recreación del palacete de la quinta Vista Alegre, que albergará pisos de lujo. Al fondo las antiguas cocheras y casa de guardeses. / DOLMEN

La antigua finca de Erpo recuperará su esplendor con la fragmentación horizontal de la casona, que tendrá garaje, piscina y jardín comunitario

MARCOS MORO GIJÓN.

Somió acogerá el primer proyecto para habilitar viviendas de lujo en una quinta catalogada. La quinta de recreo en cuestión es la de Vista Alegre, antigua sede de la ingeniería Erpo, ahora inmersa en el desarrollo de un proyecto que plantea recuperar el esplendor de sus cuatro hectáreas, que llevan en situación de abandono desde la década de los noventa del pasado siglo.

El catálogo urbanístico del municipio, que se está tramitando en paralelo con la revisión del Plan General de Ordenación (PGO), permitirá por primera vez en el municipio aplicar la división horizontal a un palacete catalogado. Se trata de la casona principal de estilo ecléctico de la quinta, que tiene una planta rectangular y dos alturas más bajo cubierta. Esta vivienda unifamiliar, con protección parcial, se compartimentará para albergar pisos de lujo, al estilo de lo que se han hecho ya en casas de indianos de la zona de Llanes. Cada piso contará con su zona privativa de jardín, terraza o solárium. En planta baja se prevé la construcción de bodegas en el semisótano.

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La exclusiva comunidad de vecinos que residirá en el rehabilitado palacete disfrutará de servicios comunes de garaje subterráneo, piscina y del jardín histórico, que será recuperado con sus especies arbóreas y elementos ornamentales más significativo. Incluidos bancos de cerámica de Talavera y una bocamina que se conserva y que se utilizó en su momento para juegos infantiles.

El precio de estos pisos, que aún no se comercializan, será acorde a su zona de Somió y similar al de una vivienda en Gijón con vistas al mar.

El catalogo prevalecerá como norma de rango superior sobre el Plan General, ya que ni el vigente de Rañada ni el que está en tramitación permiten construir pisos en una zona de chalés (suelo urbano de baja densidad). Sin embargo, se autoriza esta excepción, la división horizontal del palacete para construir viviendas personalizables, como compensación a los propietario por no dejar parcelar los jardines históricos de la heredad. Tanto el catálogo urbanístico vigente de 2010 como la revisión en curso admiten esta posibilidad que se va a desarrollar por primera vez en Gijón.

Los propietarios actuales de la finca la adquirieron en el primer trimestre de 2017 al Grupo Imasa. Se trata de una pareja (él originario de Gijón y ella mexicana, arquitecta y diseñadora de interiores) afincada actualmente en Miami (Florida, Estados Unidos). El matrimonio quiere estrechar sus vínculos con la ciudad a través de este proyecto, que le acarreará una inversión millonaria.

Cambio de propiedad en 2017

El matrimonio, según explica José Pis, de Dolmen Arquitectos, el estudio que ha redactado el proyecto, ha puesto un especial interés en respetar los valores patrimoniales de la finca de Somió que fue promovida en 1901 por el acaudalado indiano Gumersindo García Cuervo a su regreso de La Habana y proyectada por Manuel del Busto. Hasta 1977 fue residencia de la familia Felgueroso. En 1989 la empresa de ingeniería Erpo S. A se hizo con el palacete. Un incendio hizo que el interior de la casa se viniera abajo. A pesar del desastre, se mantiene intacta la escalera (catalogada), algunas molduras y ornatos como mosaicos, vidrieras y azulejos pintados a mano. Su elemento más simbólico es su torre semihexagonal, aneja a la fachada principal, por su remate en cúpula de aguja de zinc.

La propuesta original que el estudio Dolmen Arquitectos remitió al Ayuntamiento en el verano de 2017 planteaba la división horizontal del palacete en nueve viviendas . Y para la edificación auxiliar que hay en la finca, las antiguas cocheras y casa de los guardeses, proyectaba su rehabilitación y división en otras cinco viviendas.

La compartimentación del palacete cuenta con el visto bueno de los técnicos municipales. Sin embargo, el aprovechamiento de la segunda pieza edificatoria está pendiente de la aprobación definitiva de la actualización del catálogo y de su encaje en él. Por tanto, es susceptible de modificaciones.

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