Las terapias con células madre uterinas se probarán en 2020 en 50 pacientes con ojo seco

Noemí Eiró, Pedro Barbillo, Francisco Vizoso, Rui Amandi de Sousa, Román Pérez, Andrés Gómez y Eduardo Murcia, antes del acto en el que se selló la alianza entre la empresa gijonesa Gistem Research y la portuguesa Stemmatters para el desarrollo tecnológico de productos derivados de células madre uterinas . / PALOMA UCHA
Noemí Eiró, Pedro Barbillo, Francisco Vizoso, Rui Amandi de Sousa, Román Pérez, Andrés Gómez y Eduardo Murcia, antes del acto en el que se selló la alianza entre la empresa gijonesa Gistem Research y la portuguesa Stemmatters para el desarrollo tecnológico de productos derivados de células madre uterinas . / PALOMA UCHA

Es un colirio producido a partir del secretoma de estas células. «Nos queda un camino largo, pero éste es un paso muy sólido», afirma Vizoso

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

Es una patología muy frecuente -la padecen en España 1,8 millones de personas. 20 en toda Europa- y la primera causa de ceguera en los países del tercer mundo. No obstante, el síndrome del ojo seco podría tener en apenas dos años un tratamiento efectivo con un colirio producido a partir del secretoma de las células madre uterinas. Su desarrollo es fruto del trabajo que, desde hace aproximadamente siete años, viene liderando la Unidad de Investigación de la Fundación Hospital de Jove, con Francisco Vizoso al frente. Un trabajo que dentro de un año entrará en una fase decisiva: la de los ensayos clínicos con humanos. Su objetivo es comprobar que aquello que funcionó en laboratorio y con animales también es efectivo en pacientes.

Los ensayos comenzarán a finales del próximo año y participarán en ellos cincuenta personas, en su mayoría asturianas, a las que se les aplicará el producto y después se someterán a la valoración de los resultados. Es una fase que durará entre seis y nueve meses y probablemente se lleve a cabo en colaboración con «un centro muy prestigioso en oftalmología» radicado en Valladolid y en el que se pueden simular exposiciones a ambientes desérticos o los efectos que tiene en la vista un viaje en avión entre España y Estados Unidos.

Ayer se formalizó en Gijón un acuerdo entre la empresa biotecnológica gijonesa Gistem Research -creada hace tres años para desarrollar las aplicaciones terapéuticas de las células madre uterinas y sus productos biológicos derivados- y la portuguesa Stemmatters, dedicada a la elaboración de productos biológicos para tratamientos médicos y que, a partir de ahora, producirá el colirio que se empleará en los ensayos clínicos. «Nos queda un camino largo por recorrer, pero éste es un primer paso muy sólido», valoraba ayer el jefe de la Unidad de Investigación de Jove.

«Muy orgullosos»

El propio Vizoso y el presidente de Gistem Research y la Fundación para la Investigación con Células Madre Uterinas (Ficemu), Pedro Barbillo, se congratulaban de haber alcanzado la fase de ensayos clínicos con una inversión de apenas 600.000 euros «cuando es algo que cuesta unos quince millones de euros y sólo está al alcance de las grandes farmacéuticas». En este sentido, también el catedrático de Fisiología de la Universidad de Santiago de Compostela Román Pérez, reconocía que «es un hito del que nos sentimos muy orgullosos. Es muy importante para nuestro ego como investigadores, pero sobre todo para la sociedad, porque el objetivo de nuestras investigaciones siempre es llegar al paciente» y estas células «van a ser muy útiles» para curar o al menos reducir la sintomatología de muchas enfermedades.

Porque tienen abiertas investigaciones, en fase preclínica, sobre las posibles aplicaciones de las células madres uterinas en pacientes con cáncer -de mama y de ovario-, candidiasis y enfermedades inflamatorias crónicas intestinales muy comunes, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

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