«Un tercio de los médicos de Familia se van fuera, no hay relevo generacional»

El doctor García Prieto, en su consulta de Vallobín. / MARIO ROJAS
El doctor García Prieto, en su consulta de Vallobín. / MARIO ROJAS

El directivo de Semergen, la Sociedad de Médicos de Primaria, coordina el 41 congreso de la entidad que reunirá en Gijón a unos 4.500 facultativos

EVA FANJULGIJÓN.

Como médico de familia del Centro de Salud de Vallobín, Miguel Ángel Prieto Díaz (Salas, 1959) conoce bien los retos diarios a los que se enfrenta la Atención Primaria asturiana como la presión asistencial, el envejecimiento poblacional o la falta de facultativos. Tanto estas cuestiones como otras del ámbito científico se abordarán en el 41 Congreso Nacional de Semergen, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. Este encuentro reunirá en Gijón a más de 4.500 facultativos del 16 al 19 de octubre.

-Cuenta atrás para el 41 Congreso Nacional de Semergen en Gijón.

-Sí, lo cierto es que estamos muy satisfechos. Es un evento que va rotando por las principales ciudades del país. Ya se celebró en Oviedo, en el Caltrava hace años y ahora vamos a reunir a más dde 4.5000 médicos de familia en Gijón. Bueno y en toda Asturias porque tenemos copados hoteles de Gijón, Oviedo, Avilés e incluso en Llanes y Ribadeo.

-El lema del congreso es 'Atención Primaria, espacio de salud'. ¿Por qué?

-Porque hay que defender la salud y la atención primaria en estos momentos estamos pasando una situación de mucha sobrecarga de trabajo, tanto del médico como de la enfermera y faltan recursos, no solo en Asturias sino también en el ámbito nacional.

-¿Cuál es la situación de Asturias?

-Pues la verdad es que en Asturias tenemos la grandísima suerte de tener una atención primaria de alto nivel. Hace menos de un mes que se publicó un informe que analiza las encuestas de valoración de los pacientes y nos colocan entre las cuatro primeras comunidades del país, con una puntuación altísima. Quizá esto se debe aque aquí fue uno de los primeros sitios en los que se creó este servicio y vamos siempre un poco de avanzadilla.

-¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan?

-Pues, por un lado, hay cierta presión asistencial. No tenemos médicos sustitutos para suplir las distintas situaciones que requieren cubrir los puestos en el servicio. Hablamos de vacaciones del personal pero también de bajas por enfermedad, los médicos también nos ponemos malos. Entonces, en un centro de salud donde suele haber nueve o diez médicos, estamos funcionando casi todos los días del año con menos dos o tres médicos.

-¿A qué se debe el déficit de médicos de familia?

-Pues porque muchos médicos se han marchado de Asturias. En concreto hay un informe que habla de que un tercio de los médicos internos residentes (MIR) que terminan la especialidad de Medicina de Familia se van fuera y no tenemos relevo generacional ahora mismo.

-¿Y por qué ocurre esto?

-Yo cre que por falta de previsión en cuanto a la formación y a la creación de plazas MIR. Ahora se han aumentado estas plazas y dentro de cuatro o cinco años si saldrán MIR que den respuesta a esta situación, pero hasta entonces vamos a pasar todo ese tiempo muy deficitarios de personal en general. Además, del presupuesto global que se dedica a Sanidad en nuestro país, a Atención Primaria se destina entre un 12 y un 14%, cuando lo ideal sería un 20% para poder crear más plazas y convocar concursos de personal.

-¿Esto lleva a una mayor presión asistencial?

-Pues los cupos sonen general elevados. Yo trabajo en Oviedo y tengo asignadas 1.800 personas y es mucho, cuando lo normal es de 1.500, y cuando además atiendes a pacientes de otros médicos. El paciente no solo es la historia clínica, es también el conocimiento que tienes de ellos a través de años de relación. Cuando tengo que atender a un crónico o a un paciente anciano que no es de mi cupo pues cuesta más.

-¿El envejecimiento de la población también les repercute?

-Claro. Las necesidades asistenciales de personas con más de 65 años se multiplican por tres y los cupos tienen cada vez más personas mayores y pacientes crónicos. Al final la pérdida de calidad de asitencia acaba llegando al paciente.

-¿Detectan ustedes el problema de soledad de los ancianos?

-Todos los temas sociales como la soledad repercuten mucho en el trabajo. De hecho, en el equipo de Atención Primaria también hay trabajadores sociales que analizan estas situaciones y gestionan ayudas para estas personas que además a veces no tienen muchos recursos.

-Hay un informe que habla de que el 10% de los ancianos sufre algún tipo de maltrato.

-Es un tema a veces muy difícil de identificar. En Semergen Nacional henos puesto en marcha el estudio 'Presencia' para intentar indentificar pacientes en riesgo de sufrir maltrato. Es algo muy importante.